Google DeepMind y RAND proponen defensas contra amenazas biológicas habilitadas por IA

Google DeepMind, Isomorphic Labs y RAND publican estrategias para mitigar el uso malicioso de la IA en biología. El enfoque: resiliencia, no solo prevención.

Google DeepMind y RAND proponen defensas contra amenazas biológicas habilitadas por IA

Foto: ThisisEngineering

El avance de la inteligencia artificial aplicada a las ciencias de la vida abre una puerta de doble filo. Por un lado, promete acelerar el descubrimiento de fármacos y mejorar la respuesta a pandemias. Por el otro, introduce riesgos concretos de que estas mismas herramientas sean utilizadas para diseñar o potenciar amenazas biológicas. Google DeepMind e Isomorphic Labs acaban de publicar su enfoque conjunto de "bioresiliencia", mientras que un taller organizado por RAND y Helena en enero de 2026, cuyas conclusiones se difundieron en un informe, propone un menú de mitigaciones técnicas, operativas y políticas para enfrentar este escenario.

El punto de partida de ambos documentos es el mismo: el ecosistema de bioseguridad global está cambiando rápido. Los ecosistemas naturales se desplazan, los viajes internacionales facilitan la propagación de patógenos y, sobre todo, el posible mal uso de la IA exige mayor vigilancia. Pero la respuesta no es frenar la tecnología, sino construir resiliencia: capacidad de detectar, absorber y recuperarse de un evento biológico adverso, ya sea accidental o intencionado.

El informe de RAND, titulado Building Resilience Against Artificial Intelligence–Enabled Biological Threats, recoge el trabajo de 22 expertos de la industria de IA, biotecnología, bioseguridad y academia. Los participantes diseñaron mitigaciones para tres escenarios concretos: una disrupción pandémica con un virus, un agroterrorismo con un hongo y un ataque a infraestructura crítica con una bacteria. Las ideas se sometieron a un proceso de revisión por pares y pruebas de estrés dentro del propio taller.

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Entre las mitigaciones que surgieron como prioritarias destacan varias de aplicación directa para empresas e instituciones. Una de ellas es la creación de una infraestructura centralizada de identidad y acceso para capacidades altamente habilitantes, denominada "BioTrust", que funcionaría como un mecanismo voluntario de credenciales para usuarios de herramientas de IA aplicadas a biología. Otra es el desarrollo de modelos "guardianes" o sistemas autónomos de monitoreo de intenciones, que las organizaciones podrían implementar internamente para detectar patrones anómalos o sospechosos en el uso de sus plataformas de IA.

También se propone mejorar los intercambios de información entre actores. El taller concluyó que la detección efectiva de amenazas biológicas habilitadas por IA requiere un enfoque multisectorial: empresas de modelos de lenguaje, laboratorios de investigación, fuerzas de seguridad y organizaciones de salud pública deben compartir datos de forma coordinada. Para ello, el informe sugiere crear programas nacionales de intercambio de información, especialmente en el ámbito agrícola, y reforzar la vigilancia biológica con muestreo ambiental no dirigido, drones agrícolas e indicadores no genómicos.

Un punto que puede resultar incómodo para las empresas tecnológicas y farmacéuticas es el llamado a restringir el acceso a materiales e información sensibles. El informe habla de "managed access" a herramientas y datos de IA aplicados a biología, así como de un mejor cribado de clientes en las cadenas de suministro de ADN sintético. También se recomienda ampliar la formación en bioseguridad y detección de amenazas internas más allá de los laboratorios de alta contención, para incluir laboratorios de nivel inferior.

Para América Latina, donde la capacidad de vigilancia biológica es desigual y la regulación sobre IA aún está en construcción, estas propuestas son una señal de alerta temprana. Ningún país de la región participó en el taller de RAND, pero las implicaciones son globales. Las empresas locales que operen con datos genómicos, que desarrollen herramientas de IA para diagnóstico o que importen material biológico sintético deberían comenzar a auditar sus propios procesos de seguridad: desde quién accede a los modelos hasta qué tipo de secuencias se están solicitando a proveedores externos.

El enfoque de DeepMind e Isomorphic Labs no se limita a la defensa. La bioresiliencia que plantean incluye el uso proactivo de modelos de IA para anticipar brotes y diseñar contramedidas. Pero el matiz clave está en que esa misma capacidad debe blindarse. La ventana para implementar estas medidas, advierten tanto RAND como DeepMind, se está cerrando a medida que las herramientas de IA se democratizan.

Fuentes

  1. Nuestro enfoque hacia la bioresiliencia
  2. Nuestro enfoque hacia la bioresiliencia - Isomorphic Labs
  3. Desarrollando resiliencia frente a amenazas biológicas habilitadas por inteligencia artificial
Henry González

Escrito por

Henry González

Experto en procesos y calidad

Ingeniero industrial con una obsesión por los estándares. Certificado en ISO 9001, ISO 27001 e ISO 42001 — la norma que define cómo las organizaciones deben gestionar la inteligencia artificial de forma responsable. Para Henry, la IA no es solo tecnología sino un sistema que debe auditarse, gobernarse y medirse.