Ética & sociedad La IA no reemplaza el liderazgo: demanda pensamiento crítico
El Foro Económico Mundial revela que el 59% de los trabajadores necesitarán nuevas habilidades para 2030. Liderazgo y pensamiento crítico serán tan valiosos como la técnica, y América Latina enfrenta el desafío de cerrar esa brecha.
Los datos del Future of Jobs Report 2025, elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF), anticipan una transformación profunda: en los próximos cinco años, la inteligencia artificial, el análisis de datos y la ciberseguridad serán las competencias de más rápido crecimiento. La encuesta, que consultó a más de 1.000 empresas en 55 economías, también revela que el 63 % de las organizaciones considera que la falta de habilidades es uno de los principales frenos para su transformación. A esto se suma que el 59 % de los trabajadores necesitarán actualizar sus capacidades antes de 2030.
Sin embargo, el mismo informe introduce una paradoja relevante: mientras las habilidades técnicas se vuelven imprescindibles, también lo hacen las llamadas habilidades humanas. Liderazgo, pensamiento crítico y gestión del cambio aparecen como factores decisivos para el éxito organizacional, no como complementos secundarios.
El conocimiento técnico no basta
Jordi Damià, CEO de LiceoTIC Training, lo plantea de manera directa: «La tecnología avanza a gran velocidad, pero las empresas precisan personas capaces de liderar equipos, tomar decisiones y gestionar cambios. Si bien la inteligencia artificial puede automatizar ciertas tareas, no reemplaza la habilidad de evaluar situaciones complejas, generar confianza o motivar a las personas».
Esta visión coincide con el debate desarrollado en el evento 4YFN durante el Mobile World Congress de Barcelona, donde ejecutivos de Danone, Ultralytics y Shiseido abordaron el impacto de la IA en el talento. El director de People en Ultralytics, Hans Van de Broek, comparó el estado actual de la inteligencia artificial con los inicios de internet: una herramienta impresionante pero aún en una etapa básica. La conclusión del panel: saber cómo y cuándo usar la IA será tan esencial como la alfabetización digital, pero la capacidad de liderar, comunicar y resolver conflictos seguirá siendo un diferencial humano.
Pensamiento crítico: evidencia desde el liderazgo público
Un estudio publicado en Police Practice and Research analizó cómo la formación explícita en pensamiento crítico transforma el liderazgo en servicios de policía y emergencias, un entorno donde el riesgo y la toma de decisiones son constantes. Los resultados mostraron que este tipo de educación promueve una toma de decisiones más reflexiva, una mayor conciencia de los sistemas, comunicación colaborativa y características como humildad intelectual, curiosidad y autonomía. Los participantes desplazaron sus discursos hacia un enfoque más inclusivo, orientado al futuro y estratégico, reconociendo la importancia del riesgo calculado y del cambio organizacional.
Estos hallazgos refuerzan una idea central en todas las fuentes: la IA puede procesar información y optimizar procesos, pero son las personas quienes evalúan contextos complejos, construyen confianza y deciden bajo incertidumbre. La tecnología amplifica las capacidades humanas, no las sustituye.
La brecha en América Latina
Para las empresas y ejecutivos de América Latina, esta realidad tiene implicaciones urgentes. La región enfrenta una doble presión: adoptar IA para no quedar rezagada y, al mismo tiempo, desarrollar el talento capaz de usarla con criterio. La falta de competencias señalada por el WEF es especialmente crítica en mercados donde el acceso a capacitación avanzada suele estar concentrado en grandes ciudades o en empresas multinacionales.
Aprender a usar herramientas de IA será un requisito básico en todas las industrias, pero el verdadero diferencial competitivo estará en quienes combinen esa habilidad con pensamiento estratégico y liderazgo. Los líderes latinoamericanos deben impulsar programas de formación continua, no solo en habilidades técnicas, sino también en pensamiento crítico y gestión del cambio. Las universidades, por su parte, deberían integrar la IA en todas las disciplinas, no únicamente en carreras tecnológicas, tal como lo sugirieron los expertos en Barcelona.
El futuro no es solo tecnológico
La evidencia converge en un punto: quienes sepan trabajar junto a la IA, usándola como herramienta para potenciar sus capacidades, serán los que destaquen. La técnica se aprende; la capacidad de liderar, cuestionar y adaptarse es un músculo que también puede entrenarse, como demuestra el estudio sobre el liderazgo policial. En un entorno laboral cada vez más automatizado, la pregunta para las empresas latinoamericanas no es si deben adoptar IA, sino si están formando el tipo de líderes que sabrán aprovecharla sin perder el criterio humano.