EurAI premia a dos investigadores que construyen comunidad de IA

La Asociación Europea de IA reconoció a Jérôme Lang por sentar las bases de la elección social computacional y a Luc de Raedt por cohesionar comunidades científicas. Una lección para América Latina.

EurAI premia a dos investigadores que construyen comunidad de IA

La Asociación Europea de Inteligencia Artificial (EurAI) entregó en julio de 2026 su Distinguished Service Award a dos investigadores que han dedicado décadas a fortalecer la comunidad científica del continente. El premio, que se otorga anualmente desde 2023 (antes era bienal desde 2012), reconoce contribuciones excepcionales al ecosistema europeo de IA, pero su eco llega también a regiones como América Latina, donde la construcción de redes colaborativas es aún un desafío pendiente.

Los galardonados de este año son Jérôme Lang y Luc de Raedt. Lang, profesor en el CNRS y la Universidad Paris-Dauphine, es reconocido por haber establecido el campo de la elección social computacional, una disciplina que combina teoría de la decisión, ciencias políticas e inteligencia artificial para modelar cómo las sociedades toman decisiones colectivas. Su trabajo no solo generó un nuevo corpus teórico, sino que tendió puentes entre la abstracción matemática y aplicaciones reales, como sistemas de votación electrónica o mecanismos de asignación de recursos. Además, la asociación destaca su labor como mentor de varias generaciones de investigadores, un aspecto que suele quedar fuera de los indicadores bibliométricos pero que es vital para la maduración de cualquier campo.

Por el otro lado, Luc de Raedt, profesor en la KU Leuven, recibe el galardón por su servicio sostenido a la investigación en IA a nivel europeo e internacional. De Raedt ha sido una figura clave en la organización de procesos científicos —desde la presidencia de la propia EurAI hasta la dirección de grandes proyectos colaborativos— y en la unificación de comunidades de investigación que antes trabajaban en silos, como el aprendizaje automático y la lógica computacional. Su enfoque en la integración es particularmente relevante en un momento donde la IA se fragmenta en especialidades cada vez más estrechas.

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La elección de ambos perfiles envía una señal clara: el avance de la inteligencia artificial no depende solo de modelos más grandes o conjuntos de datos más ricos, sino de infraestructuras sociales que permitan la transferencia de conocimiento, la estandarización de buenas prácticas y la formación de talento. En ese sentido, el modelo europeo contrasta con el estadounidense, más orientado a la competencia empresarial, y ofrece lecciones para América Latina.

El desafío latinoamericano de construir comunidad

Para un ejecutivo de tecnología en la región, el reconocimiento a Lang y De Raedt debería ser un recordatorio de que el desarrollo de la IA no es solo un tema de adquirir hardware o contratar ingenieros de datos. La sostenibilidad del ecosistema depende de instituciones que premien el servicio, la mentoría y la colaboración interdisciplinaria. En América Latina existen iniciativas como la Red Latinoamericana de Inteligencia Artificial (LA-RAI) o capítulos locales de la IEEE, pero aún no cuentan con programas de reconocimiento equivalentes al Distinguished Service Award de EurAI. Tampoco hay una tradición consolidada de premiar a quienes dedican tiempo a organizar conferencias, revisar artículos o formar a la próxima generación de científicos.

Además, el trabajo de Lang en elección social computacional tiene una resonancia particular para la región, donde los procesos democráticos y la asignación de recursos públicos son temas sensibles. La capacidad de modelar y simular sistemas de votación o decisiones colectivas con herramientas de IA podría ofrecer información valiosa para gobiernos y organismos multilaterales. Sin embargo, para que esa transferencia ocurra se necesitan investigadores que, como Lang, actúen como puentes entre la academia y la aplicación.

El premio a De Raedt, por su parte, subraya la importancia de la gobernanza de la investigación. En un contexto donde los presupuestos de ciencia y tecnología en América Latina son limitados, la capacidad de organizar procesos colaborativos eficientes —evitando duplicaciones y maximizando el uso de recursos compartidos— es una habilidad crítica que debería ser valorada y recompensada.

La EurAI no es una entidad latinoamericana, pero su modelo de reconocimiento al servicio comunitario es replicable. Si las empresas y universidades de la región quieren construir un ecosistema de IA robusto, necesitarán algo más que financiamiento: necesitarán mecanismos que incentiven a las personas a contribuir al bien común más allá de sus artículos y patentes. El mensaje de los premios de 2026 es que el verdadero avance se logra cuando la comunidad se sostiene a sí misma.

Fuentes

  1. Congratulations to the 2026 EurAI distinguished service award winners
  2. Congratulations to the 2026 EurAI distinguished service award winners
  3. Distinguished Service Award - EurAI
  4. Distinguished Service Award - EurAI
Valmis Di Carlo

Escrito por

Valmis Di Carlo

Especialista en infraestructura

Especialista en administración de sistemas UNIX/Linux, ciberseguridad e infraestructura tecnológica, con experiencia en consultoría TI, investigación computacional y operación de entornos críticos. Desde DICATECH, SRL, combina dominio técnico en OpenBSD, FreeBSD, Solaris y GNU/Linux con una mirada práctica sobre seguridad, continuidad y arquitectura de servicios, ayudando a organizaciones a construir plataformas más estables, seguras, auditables, escalables y resilientes.