El tablero cuántico: la región que no aparece en el mapa

Estados Unidos, China y la UE libran una batalla por el dominio cuántico. Mientras tanto, América Latina observa desde la tribuna. ¿Qué implica esta omisión estratégica para la ciberseguridad, la defensa y la adopción de IA en la región?

El tablero cuántico: la región que no aparece en el mapa

Foto: Joshuan Barboza

Mientras Estados Unidos, China y la Unión Europea se disputan el control de la próxima frontera tecnológica, América Latina observa desde una butaca que cada día se aleja más del centro del escenario. La carrera por la computación cuántica no es una lucha por la velocidad de procesamiento; es una partida geopolítica que definirá quién tiene el poder de descifrar secretos, diseñar materiales imposibles y, sobre todo, controlar la seguridad digital del planeta. Y en ese tablero, la región brilla por su ausencia.

El dilema de la seguridad digital

La primera sacudida cuántica no llegará con un ordenador capaz de simular moléculas complejas, sino con la capacidad de romper los algoritmos de cifrado que protegen las comunicaciones globales. El algoritmo de Shor, diseñado para factorizar números grandes de forma eficiente, amenaza con pulverizar los estándares RSA y de curva elíptica que hoy aseguran desde transferencias bancarias hasta comunicaciones diplomáticas. El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU. (NIST) ya seleccionó en 2024 cuatro algoritmos de criptografía post-cuántica, pero la migración de los sistemas existentes llevará décadas y costará miles de millones de dólares.

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Para un banco latinoamericano o un ministerio de defensa de la región, este no es un problema de ciencia ficción. Es un riesgo operativo concreto. Gobiernos y empresas ya están almacenando datos cifrados con la expectativa de descifrarlos cuando la tecnología cuántica madure, una práctica conocida como "cosechar ahora, descifrar después". Quien no haya empezado su transición hacia estándares post-cuánticos está, en los hechos, entregando información sensible a sus competidores geopolíticos.

La ausencia de un actor regional

EE.UU. ha destinado más de 1.200 millones de dólares desde 2018 a través de la National Quantum Initiative Act, China inyectó miles de millones en su Megaproyecto de Información Cuántica, y la UE apostó 1.000 millones de euros en su programa Quantum Flagship.

Esta omisión no es inocua. La computación cuántica no es una evolución incremental de los chips de silicio; es un salto de paradigma. Mientras las computadoras clásicas procesan bits que solo pueden ser 0 o 1, los ordenadores cuánticos utilizan qubits que pueden existir en múltiples estados gracias a la superposición y el entrelazamiento. Esto les permite resolver problemas que incluso los supercomputadores más potentes tardarían siglos en calcular: desde la optimización logística hasta el diseño de nuevos materiales y la simulación molecular. La capacidad de procesar información que otros no pueden no es solo una ventaja competitiva; es la nueva moneda del poder global.

Defensa y soberanía tecnológica

China ya integró la computación cuántica en su estrategia de defensa, y EE.UU. creó el Quantum Information Science and Technology Center en el Departamento de Defensa. En el ámbito militar, esta tecnología permitirá optimizar cadenas de suministro, diseñar explosivos y materiales sigilosos, e incluso simular escenarios de guerra complejos. Para un país latinoamericano que depende de tecnología importada para su defensa, depender de terceros en este campo equivale a aceptar una vulnerabilidad estructural.

La soberanía tecnológica no es un eslogan; es una condición para la seguridad nacional. Si la región no invierte hoy en investigación, formación de talento e infraestructura cuántica, mañana dependerá de estándares de seguridad impuestos por potencias externas. Y esa dependencia no será solo técnica, sino política y económica.

El vínculo con la inteligencia artificial

Entre la computación cuántica y la inteligencia artificial la conexión es inevitable. Los modelos de IA más avanzados requieren una capacidad de cómputo que crece exponencialmente, y los ordenadores cuánticos prometen acelerar el entrenamiento de estos modelos y resolver problemas de optimización que hoy son intratables. La región que no tenga acceso a esta capacidad de cómputo quedará rezagada en la adopción y el desarrollo de inteligencia artificial aplicada a sectores clave como salud, energía y logística.

En palabras del emprendedor argentino Facundo Díaz, fundador de la iniciativa The Quantum Alliance, "América Latina todavía no cuenta con un hub de este tipo". Su proyecto prevé construir ocho centros de computación avanzada en seis países de la región con una inversión inicial estimada entre 50 y 60 millones de dólares para los primeros tres hubs, cuya puesta en marcha está prevista entre 2027 y 2028. Pero una iniciativa privada, por ambiciosa que sea, no reemplaza una estrategia de Estado.

La jugada responsable

Entre los bloques, la competencia no se parece a la carrera espacial del siglo XX. No hay una luna a la que llegar, sino un ecosistema de capacidades que se construye lentamente. Quien domine la computación cuántica no tendrá un monopolio inmediato, pero sí una ventaja decisiva en inteligencia artificial, defensa y economía del conocimiento. La pregunta no es solo quién llegará primero, sino cómo gestionará ese poder sin desatar una nueva era de vulnerabilidad global.

Para los líderes latinoamericanos, la decisión no es si participar o no en la carrera cuántica: es si quieren ser jugadores o espectadores. La jugada más inteligente no es necesariamente la más rápida, sino la más responsable: construir hoy la infraestructura, la formación y los marcos regulatorios que permitan a la región no quedar fuera del mapa cuando la tecnología cuántica abandone los laboratorios y se instale en la vida cotidiana.

Fuentes

  1. La carrera cuántica: el tablero geopolítico que definirá el siglo
  2. El Estado Global de la Computación Cuántica (2025)
  3. La guerra cuántica: el nuevo frente de batalla geopolítico
  4. De Silicon Valley a la computación cuántica en LatAm: el argentino que proyecta ocho hubs clave por US$ 60 millones
Redacción

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Turing magazine

Equipo editorial de Turingmag. Cobertura institucional sobre inteligencia artificial para ejecutivos y directivos en Latinoamérica.