OpenAI ve en los adultos mayores al grupo que más crece en ChatGPT

OpenAI detecta que los adultos mayores son el grupo de más rápido crecimiento en ChatGPT y lanza programas con AARP. América Latina mira con atención: el mismo problema social existe, pero faltan marcos de confianza y alfabetización digital.

OpenAI ve en los adultos mayores al grupo que más crece en ChatGPT

Foto: Christian Harb

La soledad crónica en adultos mayores es un problema de salud pública que, históricamente, no ha tenido una solución tecnológica clara. OpenAI ha encontrado una vía inesperada: ChatGPT. La compañía que creó el asistente conversacional más popular del mundo detectó que las personas mayores de 60 años son ahora el segmento de usuarios que más rápido crece dentro de su plataforma. No es un dato casual, sino el punto de partida de una estrategia deliberada para convertir a la inteligencia artificial en una herramienta de acompañamiento cotidiano.

El punto de partida es contundente: según una encuesta de AARP, la organización estadounidense de jubilados, el 47% de los adultos mayores de 50 años en Estados Unidos se sienten solos. OpenAI capitalizó esa necesidad y, en colaboración con AARP, lanzó una guía práctica que enseña a este público a usar ChatGPT en tareas concretas: recordar recetas de cocina, planificar un viaje, redactar un correo difícil o buscar información sobre una afición. El enfoque no es crear un vínculo emocional ficticio con la máquina, sino devolver autonomía a personas que, en muchos casos, encuentran en el asistente una vía para reducir la brecha digital que los separa de sus familias y del mundo.

El patrón se repite en otro frente. OpenAI también dirige una convocatoria a pequeñas y medianas empresas a través de OpenAI Academy, un programa diseñado para que los líderes de negocios aprendan a aplicar la inteligencia artificial en procesos reales de su actividad. La compañía lo plantea como un paso "de la curiosidad a la confianza", con jornadas de más de seis horas donde se analiza cómo usar ChatGPT de manera responsable para conseguir resultados empresariales concretos. Tanto en el segmento de adultos mayores como en el de pymes, la lógica es la misma: el principal obstáculo para la adopción de IA ya no es técnico, sino cultural.

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Para América Latina, el contraste es revelador. La soledad en adultos mayores es un fenómeno igual o más agudo que en Estados Unidos, pero no existe una organización equivalente a AARP que articule programas de alfabetización en IA a gran escala. Tampoco hay una política pública comparable a la Carta de Derechos Digitales de España, un documento que, aunque no es vinculante, establece principios valiosos: proteger la dignidad humana frente a los algoritmos, garantizar la transparencia y poner el control de los datos en manos de las personas.

La discusión sobre estos temas en la región sigue fragmentada, entre normativas locales de protección de datos que aún esperan reglamentación y programas piloto de gobierno electrónico que rara vez incluyen un componente formativo real para los usuarios más vulnerables.

Lo que OpenAI está haciendo con los adultos mayores no es filantropía pura. La compañía está construyendo un mercado futuro: personas que aprenden a confiar en la IA hoy serán usuarios recurrentes mañana, y probablemente trasladarán ese hábito a las generaciones más jóvenes de sus familias. La misma lógica se aplica a las pymes latinoamericanas, donde el 99% del tejido empresarial está compuesto por empresas pequeñas y medianas. La ausencia de programas locales de capacitación práctica deja a estas compañías en una posición de dependencia: si quieren adoptar IA, tendrán que hacerlo a través de guías genéricas que no contemplan las particularidades del español, las regulaciones locales ni los costos reales de conectividad y dispositivos.

El dato de la soledad en adultos mayores es un termómetro de una transformación sociológica más amplia. La IA está siendo adoptada primero por quienes tienen más tiempo y necesidad de asistencia, no por los nativos digitales que ya viven inmersos en pantallas. Eso invierte la narrativa habitual de la adopción tecnológica y abre una oportunidad para que las empresas latinoamericanas diseñen servicios centrados en este segmento: plataformas de acompañamiento, asistentes de trámites, recordatorios de medicación o canales de comunicación intergeneracional.

Pero también expone un riesgo. La confianza que OpenAI construye con estos usuarios no está respaldada, en la región, por marcos legales robustos que protejan al adoptante de un mal uso de sus datos o de una respuesta incorrecta que pueda tener consecuencias graves, como un consejo médico erróneo o un error en la gestión de una pensión. En Estados Unidos, esa responsabilidad se diluye entre la empresa, la organización intermediaria y el propio usuario. En América Latina, sin una institucionalidad clara, todo el peso recae sobre el usuario final.

El plan de OpenAI de segmentar su programa de formación entre adultos mayores y pymes muestra que la inteligencia artificial madura cuando abandona los laboratorios y se instala en la vida diaria. Para el ejecutivo latinoamericano, el aprendizaje es doble: la IA ya no es una ventaja competitiva reservada a las grandes corporaciones, sino una herramienta de inclusión que puede conectarse con problemas sociales reales. La pregunta pendiente es quién se hará cargo del eslabón formativo y de la protección legal que OpenAI, por sí sola, no puede garantizar en mercados con regulaciones débiles. Las empresas que logren resolver esa ecuación en América Latina tendrán una ventaja que ningún modelo de lenguaje puede replicar: la confianza del usuario final.

Fuentes

  1. Ayudar a los adultos mayores a usar la IA en la vida cotidiana
  2. Explorando el impacto de las creaciones de imágenes, historias y canciones generadas por IA en la alfabetización en IA y el bienestar de los adultos mayores: un estudio de métodos mixtos
  3. Comprender el uso continuado de la IA generativa entre adultos de mediana edad y adultos mayores: el papel de la alfabetización en IA, el aislamiento social y el riesgo percibido
  4. Inteligencia artificial, una oportunidad para la inclusión de los mayores
  5. ChatGPT abre una academia en Madrid
Redacción

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Turing magazine

Equipo editorial de Turingmag. Cobertura institucional sobre inteligencia artificial para ejecutivos y directivos en Latinoamérica.