OpenAI presentó oficialmente ChatGPT Work, un agente de inteligencia artificial que promete dejar atrás el modelo de chatbot para ejecutar tareas completas de forma autónoma. La herramienta, impulsada por la nueva familia de modelos GPT-5.6 (Sol, Terra y Luna), puede generar presentaciones, hojas de cálculo, documentos y hasta aplicaciones web a partir de una sola instrucción, integrando datos de servicios como Google Drive, Slack, Microsoft 365 y CRM. El lanzamiento viene acompañado del despliegue global de GPT-5.6, que semanas atrás había estado restringido por el gobierno de Estados Unidos debido a preocupaciones sobre ciberseguridad y biología.
OpenAI ha modificado su narrativa comercial: donde antes se competía por quién tenía el modelo más inteligente, ahora el foco está en el rendimiento por dólar. La compañía asegura que GPT-5.6 entrega "más trabajo útil por cada token", un argumento directo para CIOs que ven dispararse los costos de inferencia a medida que migran de la experimentación a la producción. Los precios arrancan en 5 dólares por millón de tokens de entrada para el modelo Sol, el más potente, y bajan significativamente con Terra y Luna, pensados para cargas de trabajo masivas y de bajo costo.
El agente que trabaja por ti
ChatGPT Work no se limita a responder preguntas. Puede tomar una investigación de clientes, transformarla en un brief de campaña, generar piezas de marketing y adaptarlas a distintos mercados sin intervención humana intermedia. Las tareas programadas permiten que el agente siga avanzando mientras el usuario está desconectado, y la aplicación de escritorio —la más completa— integra un navegador propio para acceder a sitios web y herramientas en línea. OpenAI se inspiró directamente en Claude Cowork de Anthropic, confirmando que la competencia ya no es solo por modelos, sino por quién logra automatizar el trabajo de conocimiento de punta a punta.
La disponibilidad es escalonada. Los usuarios de los planes Pro, Enterprise y Edu ya tienen acceso, mientras que Plus y Business lo recibirán en los próximos días. La versión gratuita también se beneficia de GPT-5.6, aunque con límites en las capacidades de agente.
La métrica que cambiará la evaluación del talento
Mientras OpenAI acelera la automatización de tareas administrativas y analíticas, un estudio académico publicado en Future Technology plantea una pregunta clave para las empresas latinoamericanas: ¿cómo medir el desempeño de un trabajador que ya no ejecuta solo, sino que colabora con un agente de IA? La investigación, basada en el análisis de 5.000 ofertas de empleo en LinkedIn y 2.000 registros salariales entre 2022 y 2024, encontró que las habilidades en IA son requeridas en el 27,8% de los puestos de trabajo de conocimiento, con un crecimiento del 376% desde el lanzamiento de ChatGPT. Además, los trabajadores capacitados en IA reciben una prima salarial promedio del 17,7%, que varía desde el 43,2% en el sector tecnológico hasta el 9,7% en el sector público.
El estudio propone un modelo tridimensional para evaluar el desempeño en entornos de colaboración humano-IA: dominio de herramientas de IA, calidad del trabajo colaborativo y sinergia humano-máquina. Las métricas tradicionales —diseñadas para medir la ejecución individual— no capturan la capacidad de un empleado para orquestar tareas delegadas a un agente o para corregir sus resultados.
Lo que esto significa para América Latina
Para las empresas de la región, el lanzamiento de ChatGPT Work representa una oportunidad concreta de saltar etapas en productividad, pero también expone una brecha de medición. Si un agente de IA puede preparar un informe financiero o redactar una propuesta comercial en minutos, ¿qué valor diferencial aporta el profesional? La respuesta, según el estudio, está en la capacidad de supervisión crítica, la adaptación al contexto local —regulaciones, matices culturales, idioma— y el diseño de prompts que alineen el output del modelo con la estrategia del negocio.
OpenAI ya ha habilitado la integración con herramientas de uso masivo en la región como Google Drive y WhatsApp Business a través de plugins, y el precio por token de los modelos más ligeros —Luna está pensado para alto volumen a bajo costo— hace factible su adopción incluso por pymes. El riesgo inmediato no es tecnológico, sino de gestión: sin un sistema de evaluación que pondere la habilidad para orquestar agentes, las compañías corren el riesgo de pagar primas salariales sin entender qué están comprando realmente.