Negocios Maybelline llega a ChatGPT con prueba virtual de maquillaje
L’Oréal incorpora la función de prueba virtual de Maybelline en ChatGPT, amplía la búsqueda de productos y pruebas publicitarias, y usa IA de OpenAI en investigación y herramientas internas.
L’Oréal anunció en VivaTech 2026 una alianza con OpenAI que coloca la herramienta de prueba virtual de maquillaje de Maybelline New York dentro de la interfaz de ChatGPT. La solución se basa en la tecnología ModiFace, adquirida por L’Oréal en 2018, y permite que los usuarios vean de forma digital cómo les quedaría un producto de maquillaje mientras conversan con el asistente.
En 2025 el reporte anual de L’Oréal reportó más de 120 millones de usos de sus servicios de Beauty Tech en 66 países y 31 marcas, lo que contextualiza la magnitud del despliegue. Ahora, la capacidad de prueba virtual se extiende a la base de usuarios de ChatGPT, que OpenAI indicó superar los 900 millones de usuarios activos semanales y 50 millones de suscriptores.
El alcance del acuerdo no se limita al consumidor. L’Oréal trabajará con OpenAI para optimizar la aparición de sus productos en las búsquedas de ChatGPT en EE. UU., incluyendo marcas como Lancôme y Kérastase. Además, varias líneas, entre ellas SkinCeuticals, CeraVe y Garnier, participan en un piloto global de publicidad dentro de interacciones asistidas por IA, orientado a momentos de intención de compra.
En el plano de I D i, la colaboración incorpora el modelo GPT‑Rosalind, desarrollado por OpenAI para tareas de ciencias de la vida, en la cartografía del microbioma cutáneo. L’Oréal aplica la herramienta a proyectos de La Roche‑Posay para identificar bacterias benéficas que puedan impulsar nuevas fórmulas de cuidado. Paralelamente, la empresa avanza con IBM en un modelo de formulación fundacional para cosmética y mantiene alianzas con NVIDIA para renderizado 3D y predicción de formulaciones.
Internamente, la última versión del modelo de OpenAI se integrará a CreAItech, la plataforma generativa de L’Oréal para producir imágenes y videos alineados con la identidad visual de sus marcas. El soporte de IA se extiende a la generación de contenidos internos, mientras que L’Oréal ha entrenado a 73 000 empleados en herramientas generativas, lanzado L’OréalGPT y desarrollado asistentes personales de IA.
Para los ejecutivos, el despliegue implica decisiones concretas: evaluar la integración de la prueba virtual en los flujos de venta digitales, definir métricas de conversión dentro de ChatGPT y establecer protocolos de privacidad para los datos de imagen de los usuarios. En investigación, el uso de GPT‑Rosalind exige validar los resultados del mapeo microbiológico y coordinar con equipos regulatorios para asegurar que los hallazgos cumplan con normativas de cosméticos. Finalmente, la participación en la publicidad nativa dentro de un asistente conversacional requiere acordar formatos de anuncio, criterios de segmentación y mecanismos de medición de ROI.
El movimiento muestra cómo una marca de belleza consolida la IA conversacional como canal de descubrimiento y prueba de producto, a la vez que internaliza la capacidad de generar contenido y acelerar la innovación científica. La interrogante para la alta gerencia es si su infraestructura de datos y sus procesos regulatorios están preparados para escalar estas interacciones sin comprometer la experiencia del cliente ni la compliance.