Lepore critica a Musk por impulsar una tecnocracia algorítmica

La historiadora Jill Lepore advierte que Silicon Valley está reemplazando funciones estatales con algoritmos, erosionando la democracia. Una reflexión urgente para América Latina.

Lepore critica a Musk por impulsar una tecnocracia algorítmica

Foto: Rosiestep / CC BY-SA 4.0

La historiadora y ganadora del Pulitzer Jill Lepore acaba de encender una alarma que los líderes latinoamericanos no deberían pasar por alto: bajo la promesa de eficiencia, las grandes empresas tecnológicas están asumiendo funciones que corresponden al Estado democrático, y lo hacen sin un mandato ciudadano claro. En su nuevo libro 'The Rise and Fall of the Artificial State', Lepore describe cómo la delegación de servicios públicos —desde la identidad digital hasta la administración de pagos y salud— se ha acelerado en las últimas dos décadas, transformándose de un proceso accidental y bienintencionado en una toma de poder deliberada.

La usurpación silenciosa del poder estatal

Lepore no se declara antitecnológica, pero su análisis es implacable. Señala que esta transformación fue en gran medida accidental al principio, pero que hoy es intencionada. Los líderes de Silicon Valley, particularmente Elon Musk, son, según ella, "malos lectores de ciencia ficción": toman como inspiración utópica lo que los autores de mediados de siglo concibieron como distopías.

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La historiadora rastrea la influencia del abuelo de Musk, Joshua Haldeman, un tecnócrata de los años 30 que creía que ingenieros y científicos debían gobernar por encima de la democracia, sustituyendo el dinero por unidades de calor. Esa misma ideología resurge hoy en un "capitalismo extravagante, extremo y extraterrestre" que impulsa proyectos como la red de ciudades-estado de Balaji Srinivasan, fuera de cualquier control democrático.

El problema de fondo no es la tecnología en sí, sino la ausencia de consentimiento. Como afirma Lepore: "Nunca se consintió esto. Ha sido una transformación gradual, en gran medida accidental, que comenzó con buenas intenciones de eficiencia y rapidez, pero que ahora es una toma de poder intencionada". La discusión sobre el diseño de internet en los años 90, recuerda, incluyó alternativas que no se tomaron, en parte, por la influencia de movimientos libertarios que buscaban eliminar al Estado nación. Ese espíritu sigue guiando a las grandes tecnológicas hoy.

Implicaciones concretas para América Latina

Para los ejecutivos de la región, el análisis de Lepore enciende una alerta práctica. Latinoamérica ha visto cómo plataformas extranjeras absorben servicios que antes eran públicos: desde pagos digitales hasta identidad digital, pasando por sistemas de salud y educación. Gobiernos de la región han delegado en Google, Meta y Starlink funciones clave con poca supervisión y con el argumento de la eficiencia. Pero la eficiencia sin rendición de cuentas erosiona la capacidad regulatoria de los Estados y concentra poder en corporaciones que operan bajo sus propias reglas.

En un contexto donde la democracia ya es frágil en varios países de la región, ceder funciones públicas a entidades privadas puede acelerar una concentración de poder que, como advierte Lepore, es un retroceso a formas premodernas de gobierno, similares al feudalismo digital. Los esquemas de criptomonedas, stablecoins y plataformas de pagos que prometen "desintermediación" bancaria ofrecen soluciones inmediatas, pero también sustituyen la capacidad del Estado para regular la moneda y proteger al consumidor.

Una decisión que no admite demora

Lepore insiste en que hubo caminos alternativos y aún es posible construirlos. "Vale la pena recordarlos", dice. Para los tomadores de decisiones en América Latina, esa reflexión es urgente: antes de delegar infraestructura pública en manos privadas, conviene preguntarse si se está construyendo un sistema que fortalezca la democracia o que la sustituya. La advertencia de Lepore no es un llamado a rechazar la tecnología, sino a gobernarla con la misma seriedad con la que se diseña una constitución. Ignorarla podría costarnos más que eficiencia: podría costarnos la soberanía.

Fuentes

  1. Jill Lepore alerta que Silicon Valley reemplaza al Estado con algoritmos
  2. Peter Thiel: el gurú de Silicon Valley que sueña con abolir la ...
  3. Gobernanza algorítmica y valores democráticos: evaluando el impacto del uso estatal de la IA en la transparencia, la rendición de cuentas y las libertades civiles
  4. La nueva “democracia” de Silicon Valley - El Colombiano
Henry González

Escrito por

Henry González

Experto en procesos y calidad

Ingeniero industrial con una obsesión por los estándares. Certificado en ISO 9001, ISO 27001 e ISO 42001 — la norma que define cómo las organizaciones deben gestionar la inteligencia artificial de forma responsable. Para Henry, la IA no es solo tecnología sino un sistema que debe auditarse, gobernarse y medirse.