En julio de 2023, el grupo inmobiliario japonés Nomura Real Estate Holdings decidió que ya no tenía sentido seguir manipulando papel. Sus diez empresas del grupo procesaban 320.000 facturas al año: recibirlas, escanearlas, subirlas al sistema, archivar los originales. El departamento de tesorería, que centraliza los pagos, introdujo el servicio Bill One de Sansan y, según su responsable de impulso administrativo, Yusuke Naka, el cambio liberó más de 9.000 horas anuales.