How to Google entrena su IA con tus fotos y audios: cómo desactivarlo antes de que sea tarde
Un cambio silencioso en la configuración de privacidad de Search permite que Google use imágenes, audio y video de sus servicios para entrenar modelos de IA, con opción de exclusión activada por defecto. Te explicamos cómo revertirlo y qué significa para empresas latinoamericanas.
Si usaste Google Lens para identificar una planta, hablaste con el Traductor o hiciste una búsqueda por voz en el móvil, tus grabaciones e imágenes podrían estar alimentando los modelos de inteligencia artificial de la compañía. Desde junio, Google está implementando una nueva configuración llamada Historial de Servicios de Búsqueda (Search Services History) que, por defecto, guarda todo el contenido multimedia que subes a sus servicios —incluyendo fotos, archivos, audio y video— y lo utiliza para mejorar sus sistemas de IA. La decisión de participar o no queda en manos del usuario, pero la opción viene activada de fábrica.
Google notificó el cambio por correo electrónico a sus usuarios con un mensaje que presentaba la novedad como una forma de "dar más control sobre el historial guardado". Sin embargo, las letras pequeñas revelan que esos archivos también se emplean "para desarrollar y mejorar servicios y tecnologías de Google, incluidos los modelos de IA y las medidas de seguridad", según confirmó la empresa en su documentación de ayuda. La compañía asegura que los datos se disocian de la cuenta una vez que entran al entrenamiento y que se aplican filtros automáticos para eliminar información personal identificable. Aun así, advierte que si el material ya fue usado para entrenar, se conserva hasta cuatro años aunque elimines el historial original.
El alcance es amplio. No se trata solo de lo que escribes en la barra de búsqueda. Cualquier interacción con Google Lens, las búsquedas por voz, las conversaciones con Search Live o los ejercicios de pronunciación en Google Translate pueden quedar registrados y servir como insumo para los modelos generativos. Meta ya aplica una política similar con las imágenes de sus usuarios y con el contenido grabado por sus gafas inteligentes Ray-Ban. La diferencia es que Google, con su ecosistema que abarca Maps, Shopping, Vuelos, Hoteles y Noticias, tiene un acceso todavía más masivo y menos evidente.
Cómo desactivarlo paso a paso
La buena noticia es que puedes frenarlo con un par de clics. El proceso es sencillo pero requiere atención, porque la nueva sección de Historial de Servicios de Búsqueda no aparece de inmediato en todas las cuentas. Google está haciendo el despliegue de forma progresiva durante los próximos meses. Mientras tanto, hay dos caminos.
Si ya ves la opción en tu cuenta, entra a myactivity.google.com/activitycontrols y busca la sección "Search Services History". Allí encontrarás una casilla llamada "Guardar contenido multimedia" (Save Media). Desmárcala. Si prefieres eliminar por completo el historial de búsqueda, puedes desactivar toda la sección, pero perderás recomendaciones personalizadas y la posibilidad de revisar tus búsquedas anteriores.
Si aún no ves esa sección, la alternativa es desactivar por completo la opción "Web & App Activity" en esa misma página. Google asegura que, cuando la nueva configuración llegue a tu cuenta, todos los ajustes del Historial de Servicios de Búsqueda heredarán el estado de apagado. El problema es que esto también elimina todo tu historial de navegación y búsqueda, con el mismo efecto en la personalización. Una opción intermedia: desmarca las casillas "Incluir actividad de voz y audio" e "Incluir historial de búsqueda visual". Así detienes la recolección de archivos multimedia sin borrar el resto del historial. Eso sí, pon un recordatorio para volver a revisar en unas semanas hasta que aparezca el nuevo menú y confirmar que la opción de guardar medios sigue desactivada.
Lo que esto significa para América Latina
Para empresas y ejecutivos de la región, este cambio tiene implicaciones concretas. En países como Brasil, donde la Ley General de Protección de Datos (LGPD) exige consentimiento explícito para el tratamiento de datos personales, el hecho de que Google active por defecto el uso de contenido multimedia para IA podría generar riesgos de cumplimiento normativo. La Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD) brasileña ya ha mostrado atención a prácticas similares de otras grandes tecnológicas. En México, la Ley Federal de Protección de Datos Personales también requiere que el responsable obtenga el consentimiento del titular, y un cambio automático podría ser impugnado.
Más allá de la letra de la ley, está el asunto de la confianza. En un mercado donde las empresas latinoamericanas compiten por atraer talento y clientes digitales, la percepción de que se está cediendo datos personales sin control puede erosionar la relación con el usuario. Para los equipos de TI y compliance de las compañías que utilizan cuentas Google Workspace o Google Cloud, vale la pena revisar si los ajustes de la organización heredan esta configuración por defecto. Si un empleado usa Google Lens para escanear un documento interno, esa imagen podría terminar en el conjunto de entrenamiento de la compañía.
La pregunta que queda flotando es por qué las empresas tecnológicas insisten en que el usuario cargue con la responsabilidad de salir de un sistema que nunca pidió entrar. Como señaló Ben Winters, director de IA y privacidad de la Consumer Federation of America, cada nuevo cambio por defecto suma una capa extra de agotamiento para el consumidor. En América Latina, donde la alfabetización digital y el acceso a la información sobre privacidad son desiguales, el desafío es todavía mayor. La decisión, por ahora, está en tus manos. Pero requiere que sepas que existe.