El algoritmo que susurró al oído del poder: el caso Grok y la rendición de cuentas

Informes revelan que Trump consultó a Grok antes de capturar a Maduro y el Pentágono lo usa en Irán. La opacidad algorítmica sustituye a la cadena de mando: urgencia de gobernanza humana.

El algoritmo que susurró al oído del poder: el caso Grok y la rendición de cuentas

Foto: Mariia Berezovsky

El susurro algorítmico en el Salón Oval

En diciembre de 2025, un mes antes de la invasión estadounidense a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump mantuvo una reunión prolongada con Elon Musk. Según reportes de Time, Trump pasó horas interactuando con Grok, el modelo de lenguaje de xAI, y le preguntó explícitamente cómo reaccionaría la población venezolana ante la detención de su mandatario. La respuesta del sistema fue determinante: Maduro era un "dictador profundamente impopular" y su caída generaría celebraciones. Cuando la operación se ejecutó el 3 de enero de 2026 y las calles efectivamente estallaron en festejos, Trump quedó convencido de la "ingeniosidad" del chatbot.

La validación retroactiva: un círculo vicioso

Patrocinado Advertisement

El episodio ilustra un fallo cognitivo peligroso: la validación a posteriori de una predicción probabilística. Grok no "sabía" el resultado geopolítico; calculó la distribución estadística de sentimientos en sus datos de entrenamiento. Que la predicción coincidiera con la realidad inmediata no valida la solidez estratégica de la decisión, ni evalúa consecuencias de segundo orden: estabilidad regional, precedentes de soberanía, o la instrumentalización de la IA para legitimizar acciones militares. Para un ejecutivo que gestiona riesgos, esto equivale a auditar un modelo financiero solo cuando acierta, ignorando la cola de distribución donde reside la ruina.

La militarización de la caja negra

La pendiente resbaladiza se aceleró en junio de 2026. El jefe de IA del Pentágono confirmó el uso de "Gov Grok" para desplegar y golpear objetivos en la guerra contra Irán. Paralelamente, el Departamento de Defensa designó a Musk y a Palmer Luckey (Anduril) para liderar el estudio sobre tecnología avanzada en campos de batalla. OpenAI y Anthropic también mantienen acuerdos con el aparato militar. La frontera entre asistente conversacional y sistema de apoyo a la decisión letal se ha borrado. Un modelo entrenado para maximizar engagement o coherencia textual opera ahora en bucles de retroalimentación donde el "ground truth" es la destrucción física.

El conflicto de intereses estructural

No es un detalle menor que el propietario del modelo asesor sea quien co-lidere la estrategia tecnológica del comprador. Musk controla xAI, X (fuente de datos de entrenamiento en tiempo real) y ahora influye en la doctrina de adquisiciones del Pentágono. La Recomendación de la UNESCO sobre Ética de la IA, adoptada por 193 estados, exige supervisión humana, rendición de cuentas, transparencia y proporcionalidad. Ninguno de estos principios se cumple cuando una caja negra comercial, sin auditoría pública ni trazabilidad de sus pesos, informa al Comandante en Jefe sobre viabilidad política de un regime change.

El motor económico invisible

La entrevista de Trump a Time en octubre de 2026 añade una capa transaccional: el mandatario vinculó explícitamente los ingresos petroleros de Venezuela —donde Exxon y Chevron ya operan— con el financiamiento de la reposición de municiones gastadas en Irán. La IA no operó en un vacío ético; fue consultada para desbloquear una operación con retorno económico directo para intereses corporativos estadounidenses. El algoritmo, en este marco, funciona como due diligence automatizado para una tesis de inversión geopolítica.

Hacia una gobernanza que no sea opcional

Para los líderes empresariales en Latinoamérica, la lección es ineludible: la cadena de suministro de decisiones críticas ya incluye modelos opacos propiedad de actores con intereses comerciales directos en el resultado. Exigir model cards, auditorías de caja negra y cláusulas de human-in-the-loop vinculantes en contratos de nube y defensa deja de ser compliance para convertirse en supervivencia estratégica. Si el umbral para usar IA en guerra es "el chatbot dijo que gustaría", el umbral para usarla en su cadena de valor debe ser infinitamente más alto. La alternativa es delegar la responsabilidad moral en una probabilidad condicional.

Fuentes

  1. Musk’s AI chatbot Grok reportedly encouraged Trump to capture Venezuela’s president
  2. Dimensiones éticas de la toma de decisiones autónoma en ámbitos de alto riesgo
  3. Ética de la inteligencia artificial - UNESCO
  4. Trump dijo que es “demasiado pronto” para celebrar elecciones en Venezuela: “Las petroleras se están instalando”
Maríté Gil

Escrito por

Maríté Gil

Editora · Gobernanza, IA y regulación en Latinoamérica · Consultora ISO

Marité Gil lleva más de una década construyendo los sistemas que hacen que las organizaciones latinoamericanas funcionen bien, rindan cuentas y no colapsen ante la presión regulatoria. Cofundadora de ISOINNOVA, auditora líder certificada en siete normas ISO, editora de Turing Magazine y directora de Bitz Magazine, escribe sobre inteligencia artificial, regulación y gobernanza porque cree que los marcos bien diseñados no son burocracia, son infraestructura de confianza.