Negocios CEO migran a oficinas flexibles por el ritmo de la IA
El 88% de los CEO ve indispensable la flexibilidad inmobiliaria por la IA. La tendencia no es vaciar edificios sino repensarlos, con un 99,8% migrando a costes variables.
La inteligencia artificial está empujando a los directorios a una pregunta que hace dos años parecía menor: ¿cuántos metros cuadrados realmente necesita esta empresa? Un estudio de International Workplace Group (IWG) revela que el 60% de los CEO y CFO considera que la velocidad del cambio tecnológico hace imprevisible su demanda de espacio para los próximos dos años. Ya no se trata de reducir o expandir, sino de no quedar atrapado en una decisión que se vuelva obsoleta antes de firmar la renovación del contrato.
Del coste fijo al margen de maniobra
Los datos del informe son contundentes: el 99,8% de los altos directivos encuestados afirma que su organización está transformando los costes inmobiliarios hacia modelos flexibles con menor inversión de capital. Esto no significa que las oficinas vayan a desaparecer. Al contrario, un 76% de los CEO cree que el rol del espacio físico será aún más importante en los próximos dos años. Lo que se está redefiniendo es la naturaleza del compromiso: las empresas quieren poder crecer o contraerse sin tener que cargar con activos difíciles de desprender.
El 88% de los CEO sostiene que la expansión de la IA hace indispensable contar con soluciones de espacio flexible. ¿Por qué? Porque la automatización está redibujando equipos, flujos de trabajo y hasta la propia cadena de valor de los negocios. Cuando un asistente de IA puede hacer el trabajo de media docena de analistas, la planta de 200 puestos fijos deja de tener sentido. En su lugar, las compañías están optando por redes de oficinas descentralizadas, más cerca de los domicilios de los empleados, que permiten escalar sin lastres.
Casi seis de cada diez directivos (57%) ya invierte activamente en modelos híbridos, y el 55% evalúa crear espacios más próximos a la residencia de su talento. Un 52% considera implantar oficinas descentralizadas. La reducción de costes, que el 99% de los encuestados reconoce como factor en sus decisiones de ubicación, es una palanca, pero no la única. La productividad también aparece como variable: los modelos híbridos bien diseñados pueden aumentarla hasta un 11% en cinco años, según el propio estudio.
Lo que sucede en el mercado real
La IA no está vaciando las oficinas, está obligando a repensar su propósito. La tendencia no es un achique lineal, sino una migración hacia espacios más eficientes y tecnológicamente preparados. En cambio, crece la demanda de edificios que integren mejor la tecnología, faciliten la colaboración y ofrezcan flexibilidad contractual.
Esta segmentación es especialmente relevante para América Latina. Las empresas que alquilan o piensan construir deben priorizar la flexibilidad en el contrato y el diseño interior modular antes que la tentación de firmar por diez años.
En lugar de intentar adivinar cómo será la organización en 2028, la decisión más sensata hoy es asegurarse la capacidad de ajuste. La IA avanza demasiado rápido como para atarse a un plano fijo. Las empresas que ya están migrando sus costes inmobiliarios a estructuras variables no solo liberan capital para invertir en la propia tecnología, sino que se blindan contra la próxima ola de cambios que, con toda seguridad, está por llegar.