Aseguradoras convierten la IA en motor de decisiones de riesgo

Las aseguradoras dejan de usar IA solo para ahorrar y la apuntan a mejorar la selección de riesgos y la asignación de capital, mostrando retornos medibles y creando nuevos cargos ejecutivos.

Aseguradoras convierten la IA en motor de decisiones de riesgo

Los datos del Evident AI Index 2026 revelan que la inversión en inteligencia artificial ya no se limita a la automatización de procesos internos; ahora se dirige a la pieza central del negocio: la suscripción y la gestión del capital. La diferencia es palpable: mientras el personal de IA creció un 32 % entre treinta compañías aseguradoras, la plantilla total del sector cayó un 2,2 % en el mismo periodo. Esta reorientación muestra que los recursos humanos se están desplazando de la construcción de infraestructuras de datos a la implementación de casos de uso que impactan directamente en la rentabilidad.

Christian Preece, director de seguros en Evident, destaca que la competencia basada en la ambición tecnológica ha quedado atrás. "Hoy la medida es el valor que se crea", comenta, subrayando que los líderes del sector son los primeros en publicar métricas de retorno de inversión, algo que los accionistas y los directorios exigen frente a los crecientes costos de IA. Según el informe, cerca del 40 % de las aseguradoras ya cuenta con un alto ejecutivo responsable de IA, la mayoría nombrado en los últimos doce meses, lo que indica una nueva capa de supervisión para iniciativas que ahora van más allá de soluciones puntuales.

Esta supervisión es crucial porque el tipo de IA que se está adoptando avanza de sistemas aislados a "IA agente", capaces de coordinar acciones en varias etapas del ciclo de vida de una póliza, desde la suscripción hasta la gestión de siniestros. En los últimos seis meses, una de cada cuatro nuevas implementaciones muestra esta orquestación, frente a una de cada veinte en la primera mitad del año.

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Zurich ejemplifica la evolución. La compañía pasó del puesto 12 al 4 en el ranking global gracias a un modelo de plataforma compartida, ZurichIQ, que aglutina herramientas generativas en sus áreas de suscripción, siniestros, legal y atención al cliente. La arquitectura modular permite que funcionalidades como PolicyIQ (comparación de contratos) o GuidelineIQ (control de normas de suscripción) operen bajo un mismo marco de gobierno, supervisado por un comité especializado en inversiones de IA y gestión de riesgos de modelos. El programa interno de aprendizaje, respaldado por una inversión de 1,3  millones de libras en aprendizajes de IA, refuerza la capacidad de escalar la tecnología sin perder control.

"Ser el mayor asegurador en crecimiento de IA no solo refleja adopción tecnológica, sino una transformación completa hacia la ejecución empresarial de la IA", señaló Ericson Chan, director de información y digital en Zurich. "AI se ha convertido en nuestro sistema operativo".

El impulso hacia la mejora de la suscripción tiene una razón de peso: los siniestros representan entre el 60 % y el 80 % de los ingresos por primas. Mejorar la detección de fraudes o la selección de riesgos, aun en pocos puntos porcentuales, genera un impacto financiero mucho mayor que la simple reducción de costos administrativos. Frente a esta dinámica, los fondos de capital de riesgo y los programas internos de innovación se están enfocando en datos que permitan modelar la volatilidad climática y las amenazas cibernéticas de forma más dinámica.

Manulife, Generali e Intact Financial lideran la transparencia al reportar públicamente los valores generados por la IA. Sus proyecciones indican que, al cierre de sus respectivos periodos de reporte, superarán el billón de dólares en valor añadido mediante IA. Esa visibilidad obliga a los accionistas a exigir métricas de desempeño más rigurosas en toda la industria.

Los líderes del mercado, Allianz y AXA, mantienen su posición gracias a una combinación de talento, cantidad de casos de uso (Alianz reporta 900) y una política de inversión constante. Barbara Karuth‑Zelle, directora de operaciones del grupo Allianz, asegura que la IA no ha modificado la ambición de la empresa, sino que acelera su ejecución a gran escala, liberando a los empleados para tareas estratégicas.

Para una organización aseguradora, el mensaje es inequívoco: la IA ya no es un proyecto piloto; es una herramienta decisiva para la selección de riesgos y la asignación de capital. Ignorar esta tendencia implica quedar en la fase de eficiencia operativa mientras la competencia capitaliza mejoras en la calidad de la cartera y la rapidez de los pagos. La pregunta que todo ejecutivo debería formular es si su compañía posee ya una estructura de gobierno, talento y métricas que conviertan la IA en una ventaja competitiva o si está destinando recursos a experimentos aislados que pronto quedarán obsoletos.

Marcelo Peguero

Escrito por

Marcelo Peguero

Consultor de estándares

Versátil por naturaleza, estratégico por formación. Co-fundador de Isoinnova, experto en certificaciones de calidad y gestión organizacional, con un ojo puesto en el ecosistema cripto y las tecnologías financieras emergentes. Marcelo ve la IA desde el ángulo del inversor y del gestor — quién está ganando, quién está perdiendo y adónde va el dinero.

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