Una nueva aplicación llamada Wrinkles aprovecha la ubicación del usuario y la inteligencia artificial para convertir cualquier paseo en una visita guiada. Disponible en iOS y Android, la app detecta automáticamente los lugares que rodean al usuario y reproduce historias auditivas sobre edificios, calles, monumentos y rincones menos conocidos. El objetivo, según sus fundadores, es que la persona no tenga que mirar el teléfono constantemente, sino que pueda absorber el entorno mientras escucha.
Wrinkles fue creada por David Stemler, veterano de la publicidad, y Ryan Hansan, quien previamente fundó servicios de entrega de comidas y cocinas compartidas. Ambos, amigos desde la escuela secundaria, compartieron la inspiración tras una frustración personal de Stemler en el Museo Británico de Londres: a pesar de usar la app oficial del museo, pasó la visita mirando hacia abajo para emparejar números en las paredes con listas en su teléfono. "Si el teléfono en mi bolsillo sabe exactamente dónde estoy, ¿no deberían los lugares frente a mí poder hablar?", planteó Stemler a Hansan desde el aeropuerto.
La startup ha construido una base global de 1,3 millones de puntos de interés distribuidos en 177 países. Además de ese contenido base, historiadores, museos, creadores y marcas pueden añadir sus propias capas de información. La app permite generar recorridos personalizados al instante: el usuario elige un lugar y un tema —como arquitectura en Barcelona, música folclórica en Greenwich Village o un recorrido renacentista en Florencia— y Wrinkles traza la ruta, organiza las paradas y narra cada punto al llegar. También funciona como guía conversacional: se pueden hacer preguntas en tiempo real sobre cualquier punto de interés, desde el origen del agua de la Fontana di Trevi hasta dónde encontrar una buena carbonara cerca.