Unitree Robotics, la compañía china que controla alrededor del 40 % del mercado global de robots humanoides bipodes, está trazando una hoja de ruta clara para entrar en Japón, un país donde la escasez de personal y la tradición en automatización hacen del robot humanoide un activo atractivo. Fundada en 2016, la empresa comenzó a producir robots de forma bípeda en 2023 y, en 2025, reportó ventas de 392 millones de yenes, lo que representó un crecimiento interanual del 435 %. Con la intención de salir a bolsa en 2026, Unitree necesita demostrar que su tecnología puede pasar de la exhibición a la aplicación real en entornos productivos.
La estrategia de expansión de Unitree
El director de la unidad APEC, Xiaoli Chen, explicó en el Humanoids Summit Tokyo 2026 que el principal obstáculo para la adopción masiva de robots humanoides es el alto costo asociado al aprendizaje de las tareas mediante inteligencia artificial. En los laboratorios de la compañía, los movimientos completos del cuerpo y la manipulación de objetos con las manos se entrenan por separado, lo que permite recombinar habilidades ya aprendidas sin volver a entrenar todo el modelo. Este enfoque modular reduce significativamente los gastos de desarrollo y acelera la puesta en marcha de robots adaptados a nuevas labores.
Para materializar esa reducción de costos, Unitree está trabajando con socios tecnológicos occidentales como NVIDIA y Google en la creación de modelos de IA genéricos que puedan ser aplicados a diferentes plataformas robóticas. Chen hace referencia a la frase de Jensen Huang, CEO de NVIDIA, describiendo estos modelos como el "ChatGPT de los robots": una herramienta de generación de comportamientos que, al igual que ChatGPT popularizó la IA generativa, podría democratizar el acceso a robots con habilidades avanzadas.
Los comentarios de Chen incluyen una visión de tres pilares para la penetración en mercados fuera de China:
- Modularidad del aprendizaje: separar el entrenamiento de locomoción y manipulación para reutilizar conocimientos y disminuir la inversión en datos.
- Alianzas locales: colaborar con distribuidores, empresas de mantenimiento y firmas de leasing que ya conocen la normativa y el entorno de negocios japonés.
- Enfoque sectorial: priorizar industrias donde la automatización física es todavía incipiente, como la hostelería, el cuidado de personas mayores y ciertos procesos de fabricación que no requieren una precisión del 99 %.
El caso más visible de la capacidad técnica de Unitree fue la aparición del modelo G1 en el programa de variedades chino "Chunwan" durante el Año Nuevo lunar. En esa transmisión, el robot realizó saltos mortales y una coreografía de kung‑fu sin intervención humana directa. Según Chen, la coreografía combinó rutinas preprogramadas con decisiones en tiempo real para evitar obstáculos y mantener el equilibrio, demostrando que la tecnología ya alcanza niveles de rendimiento comparables con los humanos en actuaciones controladas.
Este tipo de demostraciones ha despertado interés en Japón, donde a principios de abril se registraron varias consultas de agencias de producción sobre la posibilidad de crear videos de baile con robots humanoides similares a los que se difunden en YouTube. Unitree está preparando paquetes de servicios a través de distribuidores locales para responder a esas demandas y, al mismo tiempo, probar aplicaciones más productivas.
Perspectivas en Japón
En la mesa del summit, Chen subrayó que, aunque no dispone de cifras precisas, el mercado japonés ocupa un lugar "de primera categoría" dentro de la estrategia global de la empresa. La combinación de una población envejecida y una creciente escasez de trabajadores manuales representa una oportunidad para introducir robots que realicen tareas físicas repetitivas o de apoyo.
Para abordar el mercado, Unitree pretende adoptar un modelo de colaboración con socios japoneses que cubra todo el ciclo de vida del robot: adaptación de software a normas locales, instalación, mantenimiento y, cuando sea necesario, leasing para clientes que no puedan afrontar una compra directa. Esta cadena de valor busca eliminar barreras de inversión inicial y ofrecer flexibilidad a empresas de diferentes tamaños.
Además, la compañía no descarta la co‑desarrollo de hardware con fabricantes japoneses. Chen reconoce que, aunque China ha avanzado rápidamente en la integración de IA, Japón sigue liderando en precisión mecánica y sensores. "Si compartimos el mismo objetivo, estamos abiertos a trabajar con cualquier empresa que aporte valor", afirmó.
Sin embargo, la expansión no está exenta de retos. Recientes acusaciones de que algunos dispositivos de Unitree enviaban datos a servidores externos sin notificar a los usuarios han generado preocupación respecto a la privacidad y la seguridad. Chen respondió que toda la información recopilada durante el entrenamiento y la operación se almacena en servidores locales del cliente, y que la compañía utiliza la infraestructura de AWS y, en Japón, colaborará con proveedores de nube de alta reputación para garantizar la protección de datos.
Para los ejecutivos latinoamericanos que siguen de cerca la evolución del sector robótico, la jugada de Unitree ilustra dos lecciones clave. Primero, la diferenciación a través de la reducción de costos de entrenamiento de IA puede ser tan decisiva como la innovación en hardware. Segundo, la entrada a mercados maduros como el japonés depende de alianzas locales, modelos de negocio flexibles y la capacidad de responder a sectores donde la mano de obra escasea. Si Unitree logra consolidar su presencia en Japón, no solo reforzará su posición como líder mundial, sino que también abrirá una ruta de referencia para que otras empresas emergentes de robótica puedan escalar internacionalmente.
En resumen, la estrategia de Unitree combina avances técnicos, alianzas estratégicas y un enfoque en sectores con alta demanda de automatización física. Su éxito en Japón podría marcar el comienzo de una adopción más amplia de robots humanoides en economías que enfrentan desafíos similares de escasez laboral, ofreciendo a los directivos una visión concreta de cómo la robótica puede convertirse en una solución rentable y escalable.