Sam Altman dice que dos años bastan y 150 matemáticos alertan a los gobiernos

Sam Altman dice que cuatro años de universidad son demasiados, un estudio global confirma el peso de la IA y 150 matemáticos piden a los gobiernos no creer el marketing. ¿Qué implica para América Latina?

Sam Altman dice que dos años bastan y 150 matemáticos alertan a los gobiernos

Foto: 首相官邸ホームページ / Office of the Prime Minister of Japan Official Website / CC BY 4.0

El CEO de OpenAI, Sam Altman, soltó en una charla con becarios tecnológicos —el evento Internapalooza que organiza el inversor Cory Levy— una frase que divide aguas en la educación superior: para él, dos años en Stanford fueron suficientes. Altman dejó la universidad en 2005 para cofundar Loopt, la app de geolocalización social, porque continuar le habría deparado “rendimientos enormemente decrecientes”. En pleno auge de la inteligencia artificial, el ejecutivo sostiene que el modelo de carrera de cuatro años pudo haberse vuelto obsoleto. Eso sí, reconoce que la educación tiene su valor, pero que conocer gente, vivir independiente y trabajar en proyectos pesan tanto como el aula.

Su posición no es ingenua: él mismo aclara que su caso no es una receta universal y asegura conocer a personas exitosas sin ningún título. Pero su diagnóstico se apoya en un contexto real: las grandes empresas tecnológicas están contratando menos recién graduados, las pasantías escasean y la automatización reconfigura las tareas de entrada en el mercado laboral. El mensaje para los emprendedores es directo: hoy se puede fundar una startup casi en solitario con herramientas de IA, aunque los equipos sigan siendo necesarios para el trabajo interpersonal.

La evidencia de los números

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La academia no desmiente del todo a Altman. Un estudio publicado en *Education and Information Technologies*, de Springer, que analizó respuestas de 2000 docentes y estudiantes en cinco continentes —incluida América Latina—, concluye que el uso frecuente de inteligencia artificial, el conocimiento de los profesores y el apoyo institucional están impulsando un rediseño de los planes de estudio. El trabajo les atribuye a estas herramientas la capacidad de personalizar el aprendizaje, dar retroalimentación en tiempo real y fomentar el pensamiento crítico. También señala barreras: los conflictos éticos, la difícil adaptación a los contextos culturales y las dudas de recomendar estas tecnologías a otras instituciones.

Otra investigación presentada en la conferencia IEEE CCWC 2025 añade un dato llamativo: los estudiantes que usaron IA redujeron sus horas de estudio y, pese a ello, subieron su promedio. El matiz aparece en las mismas conclusiones: existe el riesgo de dependencia excesiva y de que las herramientas choquen con los métodos de enseñanza tradicionales.

Puede que la universidad se acorte, pero la evidencia manda

En ese punto entran los 150 matemáticos que suscriben la Declaración de Leiden, nacida de un encuentro en el Centro Lorenz de la Universidad de Leiden en 2025 y respaldada por la Unión Matemática Internacional. El manifiesto gira la discusión hacia otro lado: la urgencia no es acortar carreras, sino que los gobiernos dejen de tragarse el marketing de la industria.

En concreto, la declaración pide:

  • Proteger los derechos de autor.
  • No creer la publicidad engañosa de la industria.
  • Regular el sector de la IA.
  • Invertir en infraestructura informática pública.

Consultar a expertos, dicen los firmantes, y no guiarse por comunicados de prensa. La advertencia tiene una base tangible: los modelos actuales generan “argumentos plausibles pero poco fiables”, fáciles de confundir con demostraciones matemáticas correctas. El texto se dio a conocer poco después de que una investigación de El País revelara que la noticia de una IA con medalla en la Olimpiada Internacional de Matemáticas era falsa. Las empresas patrocinadoras del evento nunca tuvieron derecho a participar, pese a los titulares que dieron la vuelta al mundo.

Para los ejecutivos y los gobiernos de América Latina, el cruce de mensajes exige una lectura cuidadosa. El estudio de Springer confirma que la región ya está dentro de la conversación global sobre IA y planes de estudio; el manifiesto advierte que el entusiasmo comercial no sustituye al criterio científico. Un ministro de Educación que acorte carreras para seguir una moda tecnológica cometería el mismo error que otro que compre sistemas de IA sin evaluar su encaje cultural.

La infraestructura informática pública que reclaman los matemáticos sigue siendo una asignatura pendiente en buena parte de la región. Y Altman mismo —con la red de seguridad de haber fundado una empresa en Silicon Valley— admite que su camino no es replicable para todos.

La pregunta que dejan las fuentes no es si la universidad de cuatro años sobrevivirá, sino si quienes deciden su futuro actuarán con evidencia o con eslóganes. Ahí, la declaración de los matemáticos es clara: no te creas la publicidad engañosa.

Fuentes

  1. Sam Altman sostiene que cuatro años de universidad son excesivos en la actualidad
  2. Explorando el impacto de la inteligencia artificial en el desarrollo curricular en instituciones de educación superior a nivel mundial
  3. Analizando el impacto de las herramientas de AI en los hábitos de estudio y el rendimiento académico de los estudiantes
  4. Un manifiesto de 150 matemáticos de prestigio exige a los ...
Bryan Brea

Escrito por

Bryan Brea

Abogado y comunicador

Abogado, broadcaster y comunicador dominicano, reconocido por una trayectoria que combina voz, criterio público y presencia en escenarios de comunicación social. Como locutor internacional, ha sido distinguido en espacios como Praise Music y Premios Galardón, además de figurar como nominado al Micrófono de Oro, reflejando una labor sostenida en la palabra hablada, la conducción y la conexión con audiencias. Su perfil proyecta a un profesional versátil, con vocación comunicacional, capacidad de influencia y una presencia pública construida desde la credibilidad, la cercanía y el compromiso con mensajes de valor.