Latam OpenAI alcanza el top 5 de ingresos en Brasil y la soberanía de datos queda pendiente
Brasil es el quinto mercado global de OpenAI por ingresos y la división empresarial se multiplicó por cinco. Pero el 60% de los datos se procesa en EE.UU. y no hay fecha para infraestructura local.
Brasil dejó de ser solo un mercado de volumen para convertirse en una pieza estratégica del tablero global de OpenAI. La empresa confirmó que el país ya figura entre sus cinco mayores generadores de ingresos a nivel mundial, con una división empresarial que se multiplicó por cinco en el último año, según declaraciones de Oliver Jay, vicepresidente internacional de estrategia y operaciones, a Bloomberg Línea. Los ingresos globales de la compañía, mientras tanto, encaminan hacia los US$ 40.000 millones anuales.
El salto no es solo financiero. Los usuarios brasileños envían alrededor de 215 millones de mensajes diarios a ChatGPT, un 53 % más que los 140 millones registrados a finales de 2025, y la base de usuarios casi se duplicó en ese periodo, manteniendo al país entre los tres mayores del mundo por tráfico, solo detrás de Estados Unidos e India. El portugués es ya el tercer idioma más usado en la plataforma.
De la adopción a la implementación
La apertura de la primera oficina comercial de este formato fuera de Estados Unidos —en São Paulo— responde a una apuesta por convertir esa masividad en contratos corporativos. Jay fue explícito: “Una gran parte de los equipos que estamos contratando son ingenieros de implementación, que ayudan a las empresas a obtener valor de verdad”. El cuello de botella ya no es el modelo, sino la integración.
Ese movimiento ya tiene nombres propios. Itaú utiliza ChatGPT en toda su operación y Nubank desarrolla un “private banker” digital impulsado por IA para democratizar el acceso a asesoría de inversiones. A estos se suman alianzas con el ITA, Prodam, la USP, la plataforma de emprendedores Estímulo y Enter, el primer unicornio de IA de América Latina, según detalla el anuncio oficial de OpenAI y la cobertura de Bloomberg Línea.
Refuerza la apuesta el ecosistema de desarrolladores: Brasil es el segundo mercado global por número de desarrolladores activos sobre la API de OpenAI y el principal de América Latina para Codex, la herramienta de generación de código. También lidera el uso mundial de ChatGPT Images, según datos recogidos por SITEPD.
La brecha de soberanía que nadie cierra
La infraestructura sigue siendo el talón de Aquiles. Según el Ministerio de Hacienda brasileño, el 60 % del consumo de computación en la nube del país se procesa fuera, mayoritariamente en Estados Unidos. Jason Kwon, Chief Strategy Officer de OpenAI, admitió estar “abierto a conversaciones” sobre procesamiento local, pero no confirmó planes concretos. Para sectores regulados —banca, salud, gobierno—, esa dependencia es un riesgo operativo y de cumplimiento que no se resuelve con más ingenieros de implementación.
Lectura para la región
Brasil está marcando la hoja de ruta de cómo las Big Tech de IA aterrizan en América Latina: oficina física, equipo local de “go-to-market” especializado en empresas, captura temprana de la comunidad de desarrolladores y alianzas con academia y sector público. La competencia por el “mindshare” técnico (API, Codex) es tan decisiva como la popularidad del chatbot.
La pregunta para los tomadores de decisión en México, Colombia, Chile o Argentina no es si OpenAI abrirá oficina allí, sino si sus organizaciones podrán pasar de pilotos a producción antes de que las normas de soberanía de datos endurezcan el tablero. El modelo de Brasil sugiere que la ventana para negociar términos locales —procesamiento, jurisdicción, precio— se abre cuando el volumen empresarial ya justifica la inversión. Esperar a que la infraestructura llegue puede ser llegar tarde.