Omio convierte la planificación de viajes en una conversación impulsada por IA

Omio enlaza IA de OpenAI con su inventario global, reduce el tiempo de desarrollo al 20% y abre una nueva forma de comprar boletos mediante chat, mientras mantiene a las personas al mando.

Omio convierte la planificación de viajes en una conversación impulsada por IA

Omio, plataforma de viajes multimodal que opera en 47 países con más de 3.000 proveedores, está dejando atrás la búsqueda tradicional para ofrecer a los usuarios una experiencia basada en conversación. La idea surgió al observar que los viajeros ya prefieren interactuar mediante texto natural en aplicaciones de mensajería. En lugar de pasar por varios sitios web, comparar horarios y precios, el usuario solo describe su destino y el modelo de IA devuelve rutas personalizadas, listas para reservar.

A finales de 2023, la compañía lanzó una prueba en ChatGPT que conectó los modelos de OpenAI directamente a su base de datos de inventario y precios en tiempo real. La integración permitió preguntas como "¿Cuál es la ruta más rápida de Roma a Florencia?" o "¿Debo tomar tren o avión de París a Barcelona?". El algoritmo no se limitó a datos estáticos; consultó la disponibilidad y tarifas al momento, entregando respuestas que conducían a una reserva inmediata. Recientemente, Omio amplió este piloto a un entorno propio dentro de ChatGPT, consolidando una capa de comercio conversacional donde la IA actúa como interfaz entre el cliente y los sistemas de transporte reales.

El avance no se detuvo en la cara del cliente. Internamente, la empresa adoptó ChatGPT para todos sus empleados y, poco después, Codex, la herramienta de desarrollo de OpenAI. Según el CTO, Tomas Vocetka, "ChatGPT fue la muestra; Codex es donde realmente se hace el trabajo". Cada ingeniero ahora emplea Codex a lo largo del ciclo de vida del software: investigación, planificación, escritura de código, pruebas, revisiones y monitoreo. La compañía también está construyendo conectores personalizados que inyectan datos y flujos internos dentro de las aplicaciones de IA, permitiendo que los empleados pasen de la mera búsqueda de información a la ejecución directa de tareas.

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El objetivo declarado es convertirse en una organización "AI‑native", no añadiendo inteligencia artificial a procesos existentes, sino rediseñándolos desde cero. De acuerdo con Vocetka, la meta implica que todas las áreas reconsideren sus métodos de trabajo. Ese replanteamiento se refleja en la velocidad de desarrollo: Omio afirma que muchos productos ahora se crean en aproximadamente el 20 % del tiempo que requerían antes. Proyectos que consumían varios desarrolladores durante un trimestre pueden completarse con un solo ingeniero en un mes. La reducción de tiempo permite más experimentación, decisiones más ágiles y una validación temprana de ideas antes de comprometer recursos significativos.

La compañía subraya que, pese al mayor ritmo, la responsabilidad sigue recayendo en las personas. La IA acelera el análisis y la ejecución, pero la rendición de cuentas permanece con los equipos humanos. Este enfoque combina acceso amplio a herramientas de OpenAI con una gobernanza estricta, creando un modelo operativo donde la velocidad no sacrifica el control.

Los resultados que Omio comparte son concretos: haber creado una de las primeras experiencias de viajes conversacionales en ChatGPT; conectar modelos de IA con más de 3.000 proveedores en 47 países; reducir el esfuerzo de desarrollo al 20 % del nivel anterior; acortar proyectos de un trimestre a un mes; y expandir la adopción de IA más allá de ingeniería hacia funciones de negocio. Estos indicadores demuestran que la IA no solo mejora la atención al cliente, sino que también transforma la estructura interna de la empresa.

Lecciones de liderazgo emergen del caso. Primero, tratar la IA como una iniciativa de transformación empresarial, no como un proyecto tecnológico aislado. Segundo, impulsar la adopción desde la alta dirección mientras se fomenta la experimentación en todos los niveles. Tercero, enfocarse en rediseñar flujos de trabajo en lugar de simplemente automatizar tareas existentes. Cuarto, mantener la rendición de cuentas humana mientras la IA acelera la ejecución. Por último, considerar la IA como parte de la estrategia de producto y del modelo operativo simultáneamente.

Mirando hacia adelante, Omio ve la IA redefiniendo tanto la experiencia del cliente como sus propios procesos internos. En la cara externa, la interacción conversacional está cambiando la forma en que los viajeros descubren, comparan y reservan transporte, trasladando la experiencia de navegar resultados de búsqueda a conversar con sistemas inteligentes enlazados a datos en vivo. Internamente, la IA se consolida como la capa fundamental que sustenta la construcción de productos, la toma de decisiones y la operación a escala.

Para los ejecutivos del sector viajes, la cuestión es clara: ¿están preparados para sustituir la lógica de búsqueda por conversaciones impulsadas por datos reales, y a la vez reorganizar sus estructuras operativas para aprovechar la velocidad que la IA ofrece? La respuesta determinará quién lidera la próxima generación de plataformas de movilidad.

Marcelo Peguero

Escrito por

Marcelo Peguero

Consultor de estándares

Versátil por naturaleza, estratégico por formación. Co-fundador de Isoinnova, experto en certificaciones de calidad y gestión organizacional, con un ojo puesto en el ecosistema cripto y las tecnologías financieras emergentes. Marcelo ve la IA desde el ángulo del inversor y del gestor — quién está ganando, quién está perdiendo y adónde va el dinero.