IA hoy NEC despliega Claude de Anthropic para ciberseguridad tras veto de EE.UU.
NEC despliega Claude Mythos en seguridad. El veto de EE.UU. a esos modelos expone la dependencia regional y la urgencia de soberanía digital.
NEC anunció el 2 de septiembre que usará el modelo Claude Mythos Preview de Anthropic en sus operaciones de ciberseguridad, dentro del programa Project Glasswing. La decisión llega tres meses después de que el gobierno de Estados Unidos vetara el acceso a ese mismo modelo para ciudadanos extranjeros, una prohibición que obligó a Anthropic a suspender el servicio global de Mythos 5 y Fable 5 la noche del 12 de junio. El contraste entre ambas noticias —una empresa japonesa que ahora integra el modelo vetado en su infraestructura crítica, mientras que otras organizaciones quedaron sin acceso— resume el dilema de la seguridad digital en mercados emergentes: quien depende de un proveedor extranjero, depende también de sus políticas domésticas.
Un modelo tan bueno que da miedo
Project Glasswing es la respuesta de Anthropic a un hallazgo incómodo: Mythos demostró capacidad para encontrar y explotar vulnerabilidades de programación mejor que casi cualquier humano. En lugar de liberarlo públicamente, la empresa decidió entregarlo de forma controlada a organizaciones clave —Amazon, Apple, Microsoft, Google, Cisco, CrowdStrike, Nvidia y Palo Alto Networks, entre otras—. La iniciativa creció hasta incluir [150 empresas de 15 países](https://www.anthropic.com/glasswing). NEC es una de las últimas en sumarse y, según su comunicado, lo usará para desarrollo de software, operaciones de sistemas y gestión de vulnerabilidades, aunque aclaró que no formará parte de su servicio comercial BluStellar Intelligent Managed Service por ahora.
El veto de junio fue la respuesta del gobierno de Trump a una vulnerabilidad descubierta por investigadores de Amazon en las barreras lógicas de Fable 5: una secuencia específica de instrucciones podía eludir los filtros restrictivos. La orden del Departamento de Comercio, que vetó el acceso a ciudadanos extranjeros dentro y fuera de EE.UU., llevó a Anthropic a suspender ambos modelos globalmente. Expertos como Katie Moussouris calificaron la medida como un «autogol» que desarma a los defensores locales frente a laboratorios extranjeros sin controles equivalentes.
Soberanía tecnológica: el debate que LatAm no puede postergar
El episodio no es único. En febrero, Trump ordenó a agencias federales cesar el uso de servicios de Anthropic, y en marzo el Pentágono la declaró «riesgo para la cadena de suministro nacional». Aun así, el propio gobierno integró Claude en la plataforma de selección de objetivos Maven de Palantir, que determinó más de 1.000 ubicaciones militares en ataques aéreos en Irán. La contradicción es clara: la misma tecnología que se restringe por seguridad nacional se usa para operaciones militares.
Para América Latina, la lección va más allá de Anthropic. La suspensión de Fable y Mythos afectó a empresas en India que participaban en la expansión internacional de Glasswing, y analistas señalaron que el episodio reforzó los debates sobre soberanía tecnológica, infraestructura nacional de IA y autonomía en cómputo. En la región, donde la mayoría de los modelos de IA que usan bancos, gobiernos y empresas provienen de proveedores estadounidenses, un veto similar podría dejar sin servicio a sectores críticos de la noche a la mañana.
Qué deberían hacer las empresas latinoamericanas
- Auditar la dependencia: identificar qué aplicaciones de IA usan modelos como Claude, GPT o Gemini, y en qué procesos críticos están integrados.
- Exigir redundancia: negociar con proveedores locales o alternativas de código abierto para funciones esenciales, especialmente en ciberseguridad y finanzas.
- Revisar contratos: incluir cláusulas de continuidad operativa ante restricciones regulatorias del país de origen del proveedor.
- Impulsar capacidades propias: la experiencia de NEC con 30.000 empleados usando Claude internamente muestra que la formación de equipos especializados es parte de la estrategia de resiliencia.
La alianza NEC-Anthropic no cambia el hecho de que la seguridad de un país depende cada vez más de decisiones tomadas en Washington. Para las empresas latinoamericanas, la pregunta no es si adoptar IA, sino cómo hacerlo sin quedar expuestas a un veto que no pueden controlar. Construir soberanía digital —aunque sea parcial, empezando por capas críticas como la ciberseguridad— debería estar en la agenda de cualquier CISO de la región en 2026.