Negocios Microsoft se convierte en único canal de los modelos GPT para China
Microsoft vende los modelos de OpenAI a gigantes chinos como ByteDance, mientras OpenAI y Anthropic se abstienen por riesgos de propiedad intelectual y uso indebido.
Microsoft ha tomado un rol que ningún otro proveedor estadounidense de IA ocupa: es el único que comercializa los modelos GPT de OpenAI dentro de China. La estrategia, revelada por Bloomberg, muestra cómo la compañía norteamericana suministra la tecnología a los mayores actores de internet del país, mientras los propios creadores —OpenAI y Anthropic— se mantienen al margen por cuestiones de propiedad intelectual y posibles abusos.
ByteDance, la empresa matriz de TikTok, encabeza la lista de clientes de Microsoft en el segmento de IA. Según fuentes cercanas, la compañía ya está destinando más de mil millones de dólares al año a los servicios de nube y AI de Azure, gran parte de los cuales se ejecutan sobre los modelos de OpenAI. Ant Group, Meituan y Tencent también aparecen entre los compradores, aunque Ant aclara que su oferta principal se basa en modelos propios y que sus productos clave no dependen de sistemas externos.
Internamente, Microsoft celebra este crecimiento. En una reunión de ventas de julio de 2025, el director comercial Judson Althoff informó que los ingresos de Azure AI en China se triplicaron durante el año financiero que terminó en junio de 2025, tras haber registrado un aumento del 400 % el año anterior. Althoff resaltó que la compañía está “conectando los dos polos”, refiriéndose a los centros de innovación en la costa oeste de EE. UU. y los hubs de IA de China oriental. Brad Smith, presidente de Microsoft, declaró a legisladores estadounidenses que el negocio con China representa alrededor del 1,5 % de los ingresos totales de la empresa en 2024.
La razón detrás de esta exclusividad recae en el contrato singular que Microsoft mantiene con OpenAI, que le permite fijar sus propios términos de venta en mercados externos. Tanto OpenAI como Anthropic han rechazado vender directamente a clientes chinos, citando riesgos de IP y de uso indebido. En consecuencia, Microsoft actúa como intermediario para modelos cuya propia creadora considera que el mercado chino es demasiado arriesgado.
El principal punto de tensión es el riesgo de “destilación”, una práctica que consiste en entrenar un nuevo modelo a partir de los resultados generados por otro. OpenAI ha presionado a Microsoft para que refuerce los controles y evitar que clientes chinos reproduzcan sus tecnologías. Microsoft responde con monitoreo automatizado y la regla de vender únicamente a compañías consolidadas, no a desarrolladores individuales. Sin embargo, fuentes indican que los compradores chinos no están sujetos a una vigilancia más estricta y que los datos sintéticos producidos por los modelos son difíciles de rastrear.
Para limitar su exposición, Microsoft no aloja los modelos de OpenAI en territorio chino; los usuarios acceden a ellos a través de internet desde centros de datos ubicados en otros países, como Singapur. Al mismo tiempo, la empresa incorpora a su portafolio modelos desarrollados en China. En enero de 2025 añadió a Azure AI Foundry la versión R1 de DeepSeek, y este mes confirmó a Axios que está probando una variante afinada de DeepSeek‑V4, hospedada en Azure, como alternativa más económica para Copilot Cowork, la herramienta empresarial que actualmente combina modelos de OpenAI y Anthropic. En efecto, Microsoft vende un modelo chino a clientes occidentales mientras vende modelos estadounidenses a compañías chinas, capturando márgenes en ambas direcciones.
El equilibrio es delicado. En Washington, legisladores presentan la expansión de la IA china como una amenaza a la industria estadounidense, y la presión interna de OpenAI podría intensificarse. Por ahora, Microsoft domina el mercado de los modelos GPT en China y se coloca como el único punto de pago tanto para el proveedor americano como para el comprador chino.
Para los ejecutivos, la cuestión es clara: aprovechar la disponibilidad de los modelos GPT a través de Azure puede significar una ventaja competitiva en sectores que dependen del procesamiento de lenguaje natural, pero implica evaluar los riesgos de cumplimiento y de dependencia de una única vía de suministro. Preguntarse si la exposición a los controles de Microsoft y la posible volatilidad política justifica la inversión será clave para decidir la hoja de ruta tecnológica.