Lo que revela la primera encuesta pública de Anthropic sobre IA en EE.UU.

Casi 52,000 estadounidenses indican que curar enfermedades y ayudar a discapacitados son sus principales esperanzas en IA, mientras que el miedo al desempleo domina las preocupaciones; más del 70% pide intervención gubernamental.

Lo que revela la primera encuesta pública de Anthropic sobre IA en EE.UU.

Anthropic lanzó la primera ola de su encuesta "Public Record" en noviembre‑diciembre de 2025, alcanzando a 51,993 adultos estadounidenses a través de YouGov. La muestra, ponderada según el censo, cubre todos los estados y tiene márgenes de error entre ±2.6 y ±9.1 puntos.

Los resultados muestran que 48 % de los encuestados sitúan la cura de enfermedades graves, como el cáncer o el Alzheimer, entre sus tres principales esperanzas para la IA. Le sigue la ayuda a personas con discapacidades (36 %), mientras que el progreso tecnológico y la simplificación de la vida cotidianan comparten 23 % cada uno. En el listado de temores, la pérdida de empleo por automatización es la más extendida, con 64 % de respuestas afirmativas en cada estado; la dependencia cognitiva (56 %) y la desinformación (52 %) le siguen de cerca.

El apoyo a la regulación gubernamental supera el 70 % y se mantiene bipartidista: 79 % de demócratas, 68 % de republicanos y 69 % de independientes consideran necesario un rol estatal. Los sectores que más demandan acción son la privacidad (56 %), la seguridad de menores (52 %) y la responsabilidad por daños (49 %). Cuando se pregunta qué medidas maximizarían el beneficio de la IA, 47 % priorizan la responsabilidad legal de las compañías y 44 % favorecen que la seguridad prevalezca sobre el crecimiento.

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Solo 15 % confían en que las empresas de IA tomen decisiones acertadas sobre desarrollo y uso, una cifra inferior a la confianza en gobiernos (≈20 %) o expertos independientes (43 %).

El estudio también explora percepciones de capacidad y aceptación en el trabajo. Un 75 % cree que la IA iguala o supera al humano en investigación, mientras que el 44 % le adjudica el mismo nivel en servicio y soporte. A pesar de esa evaluación, la mayoría prefiere limitar la intervención de IA en sus tareas, incluso en áreas donde la tecnología se percibe como más competente.

Dos patrones emergen respecto al temor al desempleo: los encuestados con mayor nivel educativo (postgrado) muestran una preocupación cerca de 10 puntos porcentuales superior a quienes solo poseen educación secundaria, y quienes usan IA a diario en el trabajo reportan menos miedo (54 %) que los que nunca la utilizan (70 %). Un hallazgo similar aparece en la dependencia cognitiva; el uso cotidiano reduce la preocupación (46 % frente a 62 % en no usuarios).

Los llamados "usuarios integrados" –aproximadamente 6 % de la población, que emplea IA diariamente tanto en el ámbito profesional como personal– son mayormente jóvenes, masculinos, urbanos y con educación universitaria. Esta cohorte muestra menor temor a los riesgos enumerados y una confianza ligeramente mayor en las instituciones, pero su postura sobre la regulación coincide con la del resto de la población (71 % a favor de la intervención estatal).

Anthropic planea replicar esta encuesta regularmente, ampliar el alcance geográfico y ajustar los temas según la evolución del debate público. La empresa también vincula estos hallazgos a sus marcos de política, que incluyen pruebas de seguridad independientes y requisitos de transparencia para modelos avanzados, así como propuestas para mitigar el impacto laboral y distribuir los beneficios de la IA.

Para los directivos latinoamericanos, los datos indican que cualquier estrategia de adopción de IA debe considerar una expectativa fuerte del mercado por aplicaciones en salud y accesibilidad, al tiempo que enfrentará resistencia vinculada al riesgo de desempleo y a la falta de confianza en los proveedores. Incorporar mecanismos de responsabilidad legal y priorizar la seguridad pueden servir como palancas para ganar aceptación, mientras que la colaboración con reguladores—especialmente en privacidad y protección de menores—se perfila como un requerimiento operativo para evitar fricciones futuras.

Henry González

Escrito por

Henry González

Experto en procesos y calidad

Ingeniero industrial con una obsesión por los estándares. Certificado en ISO 9001, ISO 27001 e ISO 42001 — la norma que define cómo las organizaciones deben gestionar la inteligencia artificial de forma responsable. Para Henry, la IA no es solo tecnología sino un sistema que debe auditarse, gobernarse y medirse.

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