Negocios La verdadera escasez para nuevos data centers: la red de transmisión
Gartner prevé que la demanda de IA elevará el consumo eléctrico de los data centers un 26 % en 2026, pero el cuello de botella en Japón no es la generación sino la transmisión de energía, cuyo costo supera el billón de pesos.
El panorama actual y la alerta de Gartner
Gartner informó el 10 de junio que la explosión de cargas de trabajo de inteligencia artificial está impulsando un aumento del 26 % en el consumo de energía de los centros de datos a nivel mundial para 2026, pasando de 447 TWh en 2025 a 565 TWh en 2026. La proporción de los servidores optimizados para IA crecerá hasta representar el 31 % del consumo total ese año y superará a los servidores tradicionales en 2027. La proyección a 2030 supera los 1 200 TWh, una cifra que, según la firma, dejará al sector sin suministro eléctrico suficiente y afectará a todos los usuarios.
En Japón, sin embargo, el obstáculo no es la capacidad de generación. Según el director analista de Gartner Japón, Takuma Yamamoto, la verdadera limitación radica en la infraestructura de transmisión. La Agencia de Recursos Energéticos señala que la falta de fondos y la escasez de mano de obra especializada dificultan la instalación de nuevas líneas de alta tensión. El proyecto de conectividad entre Hokkaido y Honshu, por ejemplo, requeriría entre 1,5 y 1,8 billones de yenes, una inversión que complica la financiación y el retorno económico.
Qué implica para las empresas y qué deben hacer los ejecutivos
Con la caída de la capacidad de los data centers propios y el auge de los servicios de colocation, las compañías deben replantear sus criterios de selección de proveedores. Yamamoto insiste en que la estabilidad del suministro, la capacidad de enfriamiento y las políticas medioambientales son ahora tan críticos como la ubicación física. Una empresa que apueste por un proveedor sin acceso garantizado a una red de transmisión robusta corre el riesgo de interrupciones que paralicen sus aplicaciones de IA, afectando la continuidad del negocio y la competitividad.
Ante esta realidad, los líderes de TI tienen tres líneas de acción urgentes:
- Invertir en soluciones de eficiencia energética, como sistemas de refrigeración de alta eficiencia y arquitecturas de hardware diseñadas para IA, que reduzcan la demanda de energía por unidad de cómputo.
- Garantizar el acceso a redes de transmisión confiables, negociando acuerdos de suministro con operadores locales o participando en consorcios que financien la expansión de la infraestructura eléctrica.
- Evaluar opciones de edge computing y distribución de carga que disminuyan la dependencia de grandes centros eléctricos centralizados.
Al no abordar el problema de transmisión, cualquier expansión de capacidad computacional será insostenible y costosa. Los ejecutivos deben preguntarse: ¿estamos seguros de que la red eléctrica que alimentará nuestro próximo data center podrá crecer al ritmo de nuestras ambiciones de IA? La respuesta determinará si la inversión en IA será una ventaja competitiva o un pasivo financiero que comprometa la operación.
En conclusión, mientras el mundo celebra la capacidad de la IA para generar valor, la verdadera batalla se libra bajo tierra, en los cables que transportan la energía necesaria para esa potencia de cómputo. Ignorar la brecha de transmisión es arriesgarse a que la infraestructura de datos se quede sin energía justo cuando más se necesita.
Caso de negocio
Situación actual: una empresa de servicios financieros planea migrar sus modelos de riesgo crediticio a una plataforma de IA que requiere 10 MW de potencia continua. La oferta de un proveedor de colocation promete disponibilidad del 99,9 % pero no garantiza acceso a líneas de transmisión de alta tensión en la zona.
Qué cambió: la proyección de Gartner indica que para 2026 la demanda de energía de IA será 26 % mayor que en 2025, mientras que en Japón la expansión de la red de transmisión necesita inversiones de hasta 1,8 trillones de yenes. El riesgo de cuellos de botella en la transmisión supera al de la generación.
Qué significa para la organización: sin una garantía robusta de suministro eléctrico, la empresa podría enfrentar apagones que paralizarían sus algoritmos de scoring, generando pérdidas financieras y de reputación. La recomendación es priorizar proveedores que ofrezcan contratos de capacidad de transmisión o que participen en proyectos de infraestructura compartida, incluso si ello implica un costo inicial mayor. Solo así la inversión en IA se traducirá en una ventaja competitiva sostenible.