La IA ya está reconfigurando el empleo: ganadores, perdedores y el dilema de América Latina

Estudios globales confirman que la inteligencia artificial desplaza a los trabajadores jóvenes mientras potencia a los seniors. ¿Qué implica para las empresas latinoamericanas?

La IA ya está reconfigurando el empleo: ganadores, perdedores y el dilema de América Latina

Foto: Sweet Life

La inteligencia artificial generativa ya no es una promesa futura: está transformando el mercado laboral en tiempo real, y lo hace de manera profundamente desigual. Mientras los empleados con experiencia ven estabilidad o crecimiento, los jóvenes de entre 22 y 25 años en ocupaciones expuestas a la IA —como desarrollo de software o atención al cliente— registran caídas de empleo de hasta el 16%, según un estudio masivo de la Universidad de Stanford que analizó registros de nómina de ADP, la mayor procesadora de pagos de Estados Unidos. Los datos, que cubren hasta septiembre de 2025, muestran que el ajuste se da por cantidad de puestos, no por salarios: los sueldos se mantienen rígidos, pero las contrataciones junior simplemente se detienen.

El fenómeno no es exclusivo de Silicon Valley. La Dirección General del Tesoro de Francia, en un informe reciente, documenta que las primeras oleadas de despidos atribuidos a la IA se concentran en sectores como informática y finanzas, donde las tareas cognitivas —procesamiento de información, razonamiento analítico— son más automatizables. El organismo advierte que el efecto es ambivalente: la IA sustituye ciertos puestos, pero también puede crear empleo al aumentar la productividad y la demanda. Sin embargo, el saldo neto no es neutral. En España, un informe encargado por el gobierno proyecta la destrucción de 2,3 millones de puestos de trabajo en los próximos años debido a la automatización inteligente.

Lo que estos estudios tienen en común es que los más golpeados son los recién llegados. La razón es estructural: la IA sobresale en tareas codificables y repetitivas —justo las que históricamente se asignaban a los juniors— mientras que el conocimiento tácito, acumulado con años de experiencia, sigue siendo difícil de replicar por una máquina. Como señala el paper de Stanford, la IA “automatiza el trabajo que justificaba el headcount de entrada, mientras complementa las tareas de juicio, cliente y proceso que realizan los seniors”. Dicho de otro modo: las empresas recortan en la base de la pirámide y apuntalan la cúspide.

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Pero no todo es destrucción. Un estudio de Repsol, en colaboración con Microsoft y MIT Technology Review, revela que la IA generativa bien integrada puede ahorrar más de tres horas semanales por empleado y mejorar la calidad del trabajo en un 18%. La compañía española desplegó Copilot para Microsoft 365 entre 8.000 empleados y midió durante 16 meses los efectos reales. El hallazgo clave: el 86% de los usuarios no querría volver a trabajar sin la herramienta. La productividad no llega sola; requiere hábito, formación y acompañamiento directivo. El 85,9% de los directivos de Repsol considera que la IA agiliza la ejecución de tareas en sus equipos.

Este contraste entre el impacto macro (contracción del empleo junior) y el micro (ganancias de productividad dentro de la empresa) dibuja un escenario complejo para América Latina. La región tiene tasas de informalidad laboral que superan el 50% en varios países, lo que significa que millones de trabajadores no cuentan con protección social si su puesto desaparece. Al mismo tiempo, muchas empresas latinoamericanas están rezagadas en adopción de IA: según encuestas recientes de la Reserva Federal de Atlanta y el Banco de Inglaterra, el 69% de las empresas en países desarrollados ya usan IA activamente, pero en mercados emergentes la cifra es menor. La brecha digital se convierte en brecha de productividad.

Para los emprendedores y ejecutivos latinoamericanos, la lección es doble. Por un lado, ignorar la IA no es una opción: las empresas que no la integren perderán competitividad frente a competidores que sí lo hagan. Pero adoptarla sin estrategia puede agravar el desajuste laboral interno. El estudio de Repsol muestra que el escalado exitoso requiere una gestión del cambio centrada en las personas: capacitación, acompañamiento y liderazgo. En la práctica, esto implica invertir en formación continua para que los trabajadores actuales —especialmente los jóvenes— adquieran habilidades complementarias a la IA, en lugar de verla como una amenaza.

Hay un riesgo adicional que pocos ejecutivos consideran: el sesgo de justificación. El informe del Tesoro francés alerta que el 59% de las empresas estadounidenses admiten usar la IA como “excusa” para congelar contrataciones o recortar plantilla, cuando en realidad las decisiones responden a problemas estructurales. En economías más frágiles, este mismo fenómeno podría acelerar la precarización laboral si no hay marcos regulatorios y diálogo social.

En definitiva, la IA está reescribiendo las reglas del empleo. Para los jóvenes latinoamericanos que buscan su primer trabajo formal, el panorama es incierto. Para las empresas que quieren crecer, la oportunidad está en usar la IA no como tijera, sino como palanca de desarrollo de talento. ¿Están preparadas las organizaciones de la región para invertir en la reconversión de su fuerza laboral al mismo ritmo que invierten en tecnología?

Fuentes

  1. Des effets de l'IA sur l'emploi potentiellement ambivalents
  2. Repensando el impacto de la IA en el futuro del trabajo | International Labour Organization
  3. Firm data on AI
  4. El primer gran informe que mide el impacto de la IA en el empleo en España anticipa la destrucción de 2,3 millones de puestos de trabajo | Empresas
  5. La IA generativa ahorra más de tres horas semanales por empleado y eleva un 18% la calidad del trabajo
Melina Rodríguez

Escrito por

Melina Rodríguez

Especialista Inteligencia Artificial

Arquitecta de profesión, estratega de IA por convicción. Máster en Gestión Urbana por la Universidad Politécnica de Cataluña y certificada en ISO 42001 — la norma internacional de gestión de inteligencia artificial. Co-fundadora de 3Dual Studio y consultora en Bewos, ha diseñado programas de alfabetización en IA para organizaciones públicas y privadas en América Latina.