Latam Empresas brasileñas esperan US$24,8M de retorno con agentes autónomos en 2028
Empresas brasileñas proyectan US$24,8M de retorno con IA agéntica; el open source impulsa un mercado regional de US$12.700M que crece 28,1% anual.
Las empresas brasileñas pasaron de evaluar la inteligencia artificial a comprometer presupuestos concretos. Un relevamiento de compañías locales indica que esperan un retorno de inversión de 15 % con agentes autónomos para 2028, lo que equivale a 24,8 millones de dólares. Esa cifra es más de cuatro veces superior a los 3,8 millones que se proyectaban en la edición anterior del mismo estudio, realizada en 2025.
El aumento en la expectativa financiera viene acompañado de un alza en los aportes: este año se destinarán en promedio 20,8 millones de dólares por compañía a iniciativas de IA, frente a los 14,2 millones registrados un año atrás. La proyección para los próximos dos años anticipa un crecimiento de 46 % en la inversión, por encima del 36 % que se estimaba en 2025.
Esa dinámica brasileña forma parte de un fenómeno mayor. Un estudio de Linux Foundation encargado por Meta calcula que el mercado regional de IA ya alcanza 12.700 millones de dólares y crece a una tasa anual de 28,1 %. La misma investigación estima que la tecnología podría sumar hasta 1 billón de dólares a la economía latinoamericana para 2038, aunque condiciona esa proyección a la capacidad de la región para gobernar los sistemas y escalarlos fuera de las pruebas piloto.
Agentes de IA: más inversión, retorno en dos años
No se trata solo de optimismo. Con la IA agéntica, el ROI esperado a dos años es de 15 %. Esa cifra refleja un momento de maduración: los agentes autónomos prometen automatizar flujos completos, desde atención al cliente hasta procesos administrativos, pero su implementación exige inversión previa en integración, datos y controles. Entre las compañías que ya experimentan o utilizan IA agéntica, todas relataron al menos un desafío.
Ese desafío tiene dos caras bien identificadas: gobernanza y escalabilidad. La gobernanza obliga a definir límites claros para que un agente actúe en nombre de la empresa, algo especialmente relevante en una región donde la regulación de IA todavía está en construcción en la mayoría de los países. La escalabilidad, por su parte, requiere infraestructura técnica y equipos capacitados para sostener el crecimiento sin duplicar costos.
Open source: la vía regional para escalar
El ecosistema latinoamericano ya encontró un atajo posible: el software abierto. Más de un tercio de las organizaciones de la región, 38 %, utiliza modelos de IA de código abierto, con México a la cabeza (65 %) y Brasil en segundo lugar (46 %). La adopción de open source tiene una lectura estratégica para mercados con presión cambiaria y restricciones de capital: reduce la dependencia de proveedores externos, abarata la experimentación y permite entrenar modelos con datos locales.
El estudio identifica el capital humano regional como un activo competitivo clave. Hoy las aplicaciones más extendidas en el país se concentran en servicio al cliente (69 %), marketing (42 %) y recursos humanos (28 %), áreas en las que los agentes pueden demostrar valor en plazos cortos. Pero esos casos de uso, masivos en empresas de todo el mundo, no son suficientes por sí solos. La combinación de inversión creciente en Brasil y adopción de open source en la región sugiere que la base para escalar existe; lo que faltan son estructuras de control que acompañen el ritmo.
Para un ejecutivo latinoamericano, los datos dejan una lectura práctica. Las inversiones brasileñas en IA crecerán 46 % en los próximos dos años, una tasa superior al 36 % proyectado en 2025. Los agentes autónomos llegaron para quedarse, pero su retorno completo comenzará a verse recién en 2028. Mientras tanto, la región tiene en el código abierto una herramienta concreta para cerrar la brecha de costos y en su capital humano el diferenciador que ninguna importación de tecnología puede replicar. La velocidad de esa ola de un billón de dólares dependerá de cuán rápido se resuelvan los cuellos de botella de gobernanza y escala en cada mercado.