Negocios El rol emergente del IT en la era de la IA: más que un simple importador
Una encuesta a 957 compañías listadas muestra que el IT debe liderar la DX ofensiva, equilibrar presupuesto y seguridad, y replantear la mezcla de desarrollo interno y externo.
En una entrevista de reciente publicación, la Asociación Japonesa de Usuarios de Sistemas de Información (JUAS) reveló los resultados de su estudio "Tendencias de inversión IT 2026". La muestra incluye a 957 empresas cotizadas, lo que permite extraer conclusiones sólidas sobre el futuro del área de tecnología dentro de las organizaciones.
De "departamento de instalación" a "catalizador de valor"
Durante años se ha escuchado la frase "el departamento de IT solo sirve para instalar sistemas". Según JUAS, esa visión limita la capacidad de transformación digital (DX). El informe sugiere que el IT debe convertirse en el líder que impulsa la DX a lo largo y ancho de la compañía, mostrando con sus propios proyectos de IA generativa cómo se pueden crear nuevos modelos de negocio y mejorar la rentabilidad.
Los datos del estudio indican que el objetivo principal de la DX sigue siendo la reducción de costos (36,1 % de los encuestados), aunque esa cifra cayó 6 puntos respecto al año anterior, señalando una ligera diversificación de metas. Un 20,3 % persigue mayor rentabilidad del negocio existente y un 13,5 % apunta a la creación de nuevas líneas de negocio o a la remodelación de modelos existentes. En otras palabras, la agenda está pasando de una postura defensiva a una más agresiva.
Presupuesto, eficiencia y modelo de desarrollo
El análisis financiero muestra que el gasto total en IT continúa en aumento, pero la proporción destinada a proyectos de "valor añadido" se mantiene estable. Factores como la depreciación del yen, la inflación salarial y los costos de mantenimiento de sistemas legados están presionando el presupuesto. Para contrarrestar esto, las empresas están intensificando la evaluación de retorno de inversión antes y después de cada proyecto.
En el terreno del desarrollo, la calidad‑costo‑tiempo (QCD) presenta una tendencia a la baja. La complejidad de arquitecturas y la escasez de habilidades especializadas en proveedores externos son los culpables principales. Aproximadamente el 70 % de las compañías encuestadas ya están modificando su estrategia de externalización, priorizando la internalización de la fase de planificación y requisitos, mientras delegan la construcción y pruebas a terceros. Este enfoque mixto busca combinar la agilidad interna con la capacidad de escalar recursos externos cuando sea necesario.
Seguridad como prioridad estratégica
Otro hallazgo relevante es la percepción creciente de la seguridad como un problema de negocio y no solo de TI. La mayoría de los líderes encuestados enfocan sus esfuerzos en prevenir incidentes mediante herramientas de seguridad y capacitación del personal. Sin embargo, la preparación para la recuperación —la llamada resiliencia— sigue subdesarrollada. JUAS recomienda que el IT asuma la responsabilidad de diseñar y probar planes de respuesta que permitan restablecer operaciones rápidamente ante una brecha.
Qué implica para su organización
Para un ejecutivo, estos resultados traducen una hoja de ruta clara: el área de IT debe dejar de ser una simple ejecutora de proyectos y pasar a ser la fuerza motriz que define la visión digital de la empresa. Esto significa invertir en talento capaz de aplicar IA generativa, revisar la distribución de presupuesto entre mantenimiento y proyectos estratégicos, y redefinir los contratos con proveedores para retener el control de la fase de diseño.
En la práctica, la primera acción recomendada es auditar los actuales procesos de DX y identificar si el objetivo principal sigue siendo la reducción de costos o si existen oportunidades de generación de ingresos. Luego, establecer un equipo piloto de IT que implemente un caso de uso de IA generativa, documente resultados y los difunda a otras áreas. Finalmente, revisar el modelo de externalización para asegurar que las actividades críticas (estrategia, arquitectura, gestión de datos) permanezcan bajo control interno mientras se aprovecha la flexibilidad de los socios externos.
Al adoptar este nuevo rol, las organizaciones pueden transformar la percepción del departamento de IT de simple instalador a motor de crecimiento, alineando tecnología, negocio y seguridad en una única hoja de ruta que responde a los retos de la era de la inteligencia artificial.