El dilema de los agentes de IA: la promesa de Zuckerberg choca con la infraestructura

Mientras Zuckerberg predice miles de millones de agentes personales, las inversiones en infraestructura se disparan y un estudio revela quiénes los usan realmente. Implicaciones para América Latina.

El dilema de los agentes de IA: la promesa de Zuckerberg choca con la infraestructura

Foto: The White House / Public domain

Durante la última conferencia de resultados de Meta, Mark Zuckerberg pintó un futuro donde cada persona tendrá su propio agente de inteligencia artificial trabajando para ella las 24 horas del día, ayudándola con sus finanzas, salud, relaciones personales y la gestión del hogar. "Es extremadamente improbable que dentro de cinco años no tengamos miles de millones de personas con un agente personal", aseguró el CEO de Meta. En el otro extremo del espectro, los inversores reaccionaron con un desplome de casi el 10% en las acciones de la compañía. La razón: el costo de construir ese futuro se está comiendo el presente.

Meta reportó un flujo de caja libre de solo 784 millones de dólares este trimestre, una caída del 91% frente a los 8.550 millones del mismo período del año anterior, agravado por las inversiones en infraestructura de IA que la compañía está realizando. Solo esta semana, Meta y BlackRock anunciaron una asociación para construir un centro de datos de 14.000 millones de dólares en El Paso, Texas. Y Meta no está sola: Amazon, Google, Meta y Microsoft en conjunto invertirán 725.000 millones de dólares este año en inteligencia artificial, un 77% más que el año anterior, según reportó El Periódico. El mercado castiga a las grandes tecnológicas por estos gastos astronómicos, y la pregunta que flota en el aire es si el retorno justificará la apuesta.

¿Quiénes usan realmente los agentes?

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Mientras las grandes tecnológicas apuestan fuerte, un estudio académico reciente arroja luz sobre quiénes están adoptando realmente estas herramientas. Investigadores de Harvard y Perplexity analizaron cientos de millones de interacciones anónimas con Comet, el navegador con agente integrado de Perplexity, lanzado en julio de 2025. Los hallazgos son reveladores: la adopción de agentes de IA está fuertemente correlacionada con el PIB per cápita y los años de educación promedio de cada país. Los adoptantes tempranos, los usuarios en países con mayor renta y nivel educativo, y las personas que trabajan en sectores digitales o intensivos en conocimiento —como tecnología digital, academia, finanzas, marketing y emprendimiento— son mucho más propensos a usar agentes. De hecho, el 28% de los adoptantes provienen del clúster de tecnología digital, y en conjunto los sectores intensivos en conocimiento representan más del 70% del total de usuarios y consultas.

Los usos más frecuentes son notablemente prácticos: productividad y flujo de trabajo concentran el 36% de las consultas, seguidas por aprendizaje (21%), medios (16%) y compras (10%). Las tareas más comunes incluyen asistencia para hacer ejercicio (9%), investigación y análisis de información (7%), y creación y edición de documentos (7%). El 55% de las consultas son de uso personal, frente al 30% profesional y 16% educativo.

Lo que esto significa para América Latina

Para los ejecutivos latinoamericanos, estos datos encienden varias alarmas. La primera: si la adopción de agentes de IA está correlacionada con el PIB per cápita y la educación, la región parte con una desventaja estructural. América Latina tiene un PIB per cápita promedio muy por debajo de Estados Unidos o Europa, y los años de escolaridad, aunque han mejorado, aún están lejos de los estándares de los países donde la adopción es más alta. Esto no significa que las empresas latinoamericanas deban ignorar la tendencia, sino que deben anticipar una curva de adopción más lenta, pero también una oportunidad de diferenciación.

La segunda alarma es sobre la infraestructura. Las consultas a los agentes de Meta se multiplicaron por 30 en pocos meses, y según reportó Merca2, la infraestructura actual está colapsando, obligando a la compañía a reconstruirla en un plazo de 20 meses. Para las empresas en la región, que a menudo dependen de servicios cloud de estos mismos gigantes, esto podría traducirse en mayor costo o menor disponibilidad de capacidad computacional en los próximos trimestres. La carrera por construir centros de datos no dará frutos inmediatos, y mientras tanto, la demanda sigue creciendo.

La tercera es estratégica. El estudio de Perplexity muestra que los usuarios tienden a pasar de temas lúdicos a temas más cognitivos con el tiempo. Esto sugiere que las empresas que comiencen a experimentar ahora con agentes de IA —aunque sea a pequeña escala— estarán mejor posicionadas para cuando la tecnología madure y el costo baje. Para una startup de fintech en São Paulo o un equipo de marketing en Ciudad de México, tener un agente que automatice la investigación de mercado o la gestión de redes sociales podría marcar la diferencia en productividad.

Zuckerberg tiene razón en una cosa: el futuro de los agentes personales parece inevitable. Pero la brecha entre la promesa y la realidad —medida en dólares invertidos, infraestructura colapsada y usuarios reales— es enorme. Para América Latina, el desafío no es solo subirse al tren, sino hacerlo sin que el costo de la infraestructura o la falta de preparación educativa dejen a la región en el andén.

Fuentes

  1. Mark Zuckerberg predice que miles de millones de personas tendrán agentes de inteligencia artificial personalizados en cinco años
  2. Meta: las consultas de agentes IA se multiplican por 30 y exigen reconstruir la infraestructura en 20 meses
  3. Zuckerberg afirma que la IA permite a un empleado hacer el trabajo ...
  4. Adopción y uso de agentes de IA: evidencia temprana de Perplexity
  5. Amazon, Google, Meta y Microsoft invertirán 725 millones en IA este año (y eso preocupa a los inversores)
Bryan Brea

Escrito por

Bryan Brea

Abogado y comunicador

Abogado, broadcaster y comunicador dominicano, reconocido por una trayectoria que combina voz, criterio público y presencia en escenarios de comunicación social. Como locutor internacional, ha sido distinguido en espacios como Praise Music y Premios Galardón, además de figurar como nominado al Micrófono de Oro, reflejando una labor sostenida en la palabra hablada, la conducción y la conexión con audiencias. Su perfil proyecta a un profesional versátil, con vocación comunicacional, capacidad de influencia y una presencia pública construida desde la credibilidad, la cercanía y el compromiso con mensajes de valor.