El caso Soracom: cómo ser productivo con IA sin despedir a nadie

En un año, Soracom reestructuró su organización para integrar IA en cada proceso. Sin recortes de personal, redujo costos y lanzó un agente IoT. El concepto de 'token capital' que presentan es una hoja de ruta para empresas latinoamericanas.

El caso Soracom: cómo ser productivo con IA sin despedir a nadie

La japonesa Soracom, conocida por su plataforma IoT, acaba de demostrar que la transformación hacia una organización impulsada por inteligencia artificial no tiene por qué ser traumática. En julio de 2025, su CEO, Ken Tamagawa, declaró que la empresa debía convertirse en una organización "After AI" —es decir, pensada desde cero como si la IA hubiera existido desde el día de su fundación. Un año después, los resultados están sobre la mesa y son concretos.

La compañía dividió sus equipos de casi 200 personas en unidades pequeñas por negocio, donde cada una trabaja codo a codo con sistemas de IA. El cambio no fue sencillo: Tamagawa reconoce que generó estrés interno. Pero el apoyo de la dirección a las iniciativas de abajo hacia arriba permitió que, en doce meses, el 100% del código lo generaran herramientas como Claude Code, y que la tasa de uso de IA entre colaboradores pasara del 100% (ya era alta) a una integración total en tareas de desarrollo, ventas, atención al cliente y procesos corporativos. El resultado financiero: la relación entre gastos de venta y administración respecto a los ingresos cayó seis puntos porcentuales, sin reducir la plantilla. "Lo importante es que no despedimos a nadie. Aumentamos las ventas y la productividad con IA", explica Tamagawa.

El modelo de madurez y el 'token capital'

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Soracom formalizó lo aprendido en un "After AI Maturity Model" de cinco niveles: desde el uso personal (nivel 1) hasta un bucle de mejora continua donde humanos y IA colaboran para optimizar procesos (nivel 5). Según Tamagawa, la mayoría de las empresas están estancadas en el nivel 2, que consiste en conectar los datos corporativos con la IA. Pocas alcanzan el nivel 3 (automatización de tareas compartida en la organización) y menos aún el 4 o 5.

Este modelo se alinea con el concepto de "token capital" que popularizó Satya Nadella, CEO de Microsoft. La idea es que cada interacción con IA —medida en tokens— genera un activo intangible que se acumula de forma compuesta: la gente construye IA, la IA enseña a la gente, la gente toma decisiones más rápido y retroalimenta a la IA. Ese ciclo, repetido en equipos pequeños, crea un capital propio que diferencia a una empresa de otra. En Soracom, el valor de las personas no se diluye; al contrario, su rol evoluciona a supervisor, juez y creador de IA, lo que incrementa el capital humano junto con el token capital.

SORACOM Agent: el producto que materializa la estrategia

Coincidiendo con esta transformación, Soracom lanzó SORACOM Agent, un servicio de agente de IA administrado, disponible desde el 7 de julio como Technology Preview. La herramienta está diseñada para que cualquier persona, sin conocimientos profundos de TI, pueda construir y operar sistemas IoT. El agente se conecta con las APIs y servidores MCP de Soracom, controla dispositivos físicos (como cámaras) y mantiene memoria a largo plazo de cada proyecto. Así, por ejemplo, un usuario puede pedirle que busque un objeto en una oficina usando una cámara IP, y el agente la moverá, tomará la imagen y la enviará. También puede guiar el desarrollo de nuevas aplicaciones IoT preguntando al usuario hasta definir especificaciones y desplegar código.

La clave está en la autonomía y la memoria persistente. Cada cliente opera en un entorno aislado, por lo que los datos y el conocimiento generado —el "token capital"— se quedan como propiedad intelectual propia, no se mezclan con otros usuarios.

¿Qué significa esto para América Latina?

Para las empresas latinoamericanas, el caso Soracom ofrece una hoja de ruta práctica. La región enfrenta una brecha de adopción de IoT: muchas organizaciones aún recolectan datos sin saber cómo convertirlos en decisiones. Según el modelo de madurez, la mayoría está en nivel 2 o inferior. La propuesta de Soracom, con su agente que abstrae la complejidad técnica, permite saltar directamente a niveles superiores sin necesidad de equipos de desarrollo especializados.

Además, el concepto de token capital es particularmente relevante en economías donde el talento escasea. En lugar de competir por los mismos ingenieros de IA, las compañías pueden invertir en formar a su personal actual para que supervise y retroalimente a los agentes, generando un activo interno que se retroalimenta. La reducción de costos operativos sin despidos es un mensaje poderoso para directivos que temen que la automatización destruya empleos.

Soracom, que ya genera más del 40% de sus ingresos fuera de Japón y opera en 213 países, tiene presencia indirecta en América Latina a través de su plataforma global. Para las empresas de la región, probar SORACOM Agent podría ser el primer paso para construir su propio ciclo de token capital, empezando por proyectos pequeños de IoT —como control de inventarios o monitoreo de equipos— sin la fricción técnica habitual.

La pregunta que queda abierta es si las organizaciones latinoamericanas están dispuestas a abrazar el cambio cultural que exige el modelo: dejar atrás el miedo a la IA y adoptar una mentalidad de experimentación continua. El ejemplo de Soracom muestra que el resultado puede medirse en eficiencia, no en despidos.

Fuentes

  1. 1年でAfter AIの組織に生まれ変わったソラコム、「トークン資本」の安全な器へ
  2. ソラコム玉川社長「アフターAIの企業価値は"トークン資本"」にあり、AI活用レベルを上げる「安全な器」を提供へ
  3. ソラコム、AIエージェントでIoT構築を支援 「トークン資本」を新事業戦略の柱に|BUSINESS NETWORK
  4. ソラコムの玉川ceoが語る、リアルワールドaiプラットフォームで挑む次の10年 | Tech+(テックプラス)
Ariel Acosta

Escrito por

Ariel Acosta

Experto en seguridad de información

Ingeniero en sistemas y gestor de servicios de TI con más de 10 años de experiencia en diseño, implementación y administración de infraestructura de red, seguridad y procesos tecnológicos. Ha desarrollado una carrera orientada a sostener operaciones críticas, optimizar entornos corporativos y traducir necesidades técnicas en soluciones funcionales para organizaciones que dependen de plataformas estables, seguras y alineadas con el negocio, con foco en eficiencia y control.