Atoms y Uber: el regreso de Kalanick a los robotaxis

Kalanick reestructura su empresa como Atoms para competir en robotaxis con el respaldo de Uber y una ronda de US$1.700 millones.

Atoms y Uber: el regreso de Kalanick a los robotaxis

Foto: Gage Skidmore / CC BY-SA 4.0

Travis Kalanick pasó los últimos años construyendo en silencio la empresa que podría devolverlo al centro del negocio que alguna vez transformó. Su compañía de robótica, Atoms, nacida de la reestructuración de City Storage Systems —la matriz de CloudKitchens—, operó casi en secreto durante ocho años y hoy emplea a miles de personas, según declaró en el programa TBPN. La semana pasada, el Financial Times reveló que la startup está preparando una oleada de contrataciones y adquisiciones para convertirse en un actor relevante en la industria de los vehículos autónomos.

El movimiento no sorprende si se revisa la historia de Kalanick. Hace una década, cuando dirigía Uber, ya veía los coches sin conductor de Google —hoy Waymo— como una amenaza existencial. Esa obsesión lo llevó a reclutar a Anthony Levandowski, uno de los ingenieros fundadores del proyecto de Google, para desarrollar su propia tecnología. La historia terminó mal: Google demandó a Uber por robo de secretos comerciales y Levandowski fue condenado a 18 meses de prisión, aunque luego recibió un indulto.

Atoms, sin embargo, no se presenta como una empresa de robotaxis. Su manifiesto habla de "robots especializados con funciones productivas" en tres frentes: comida, minería y transporte. La división alimentaria, Lab37, está dirigida por Eric Meyhofer, exprofesor de robótica de Carnegie Mellon y exdirector de la unidad de vehículos autónomos de Uber. En Pittsburgh, ese laboratorio desarrolla Bowl Builder, una máquina de ensamblaje de alimentos. En minería, Kalanick aseguró ser el mayor inversor de Pronto, la startup de camiones autónomos que hoy se enfoca en entornos cerrados como minas y cuyo CEO, Levandowski, sigue siendo un socio estrecho.

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Ahora el plan es conectar las piezas. Según el Financial Times, Atoms conversó con Uber para que la plataforma de movilidad use su tecnología de robotaxis, y Uber ya invirtió US$100 millones en la compañía. La cifra había sido confirmada por TechCrunch en agosto, cuando Atoms nombró como CFO al expdirector financiero de Uber. La ronda de US$1.700 millones liderada por Andreessen Horowitz, cerrada en julio, dio a Kalanick el capital para ejecutar.

Él mismo definió esa ronda como "negocios pendientes", una frase que adquiere otro significado si se considera que Atoms ya muestra el logotipo de Pronto en su sitio web y que la adquisición de esa startup podría cerrarse en cualquier momento. Kalanick habló de un acuerdo que se definiría "hoy o mañana".

El capital de riesgo bajo la lupa

Toda esta expansión ocurre mientras Kalanick libra otra batalla: contra los capitalistas de riesgo que, según él, no aportan valor. En un podcast emitido en agosto, el fundador de Uber aseguró que solo el 1% de los VCs es realmente útil y que el 10% apenas cumple un estándar mínimo. "¿Cómo pueden ser útiles? Es difícil para ellos participar porque simplemente no están tan involucrados", afirmó. También aconsejó a los fundadores que diseñen sus presentaciones para generar competencia entre firmas y así obtener mejores condiciones.

Su relación con el capital de riesgo es ambivalente. Durante su gestión en Uber recaudó cerca de US$15.000 millones, pero fue destituido en 2017 tras enfrentarse con Bill Gurley, socio de Benchmark. El episodio sigue presente: en el podcast, Kalanick recomendó a los fundadores evitar a Benchmark para no repetir errores, y reconoció que su estilo de liderazgo fue parte del problema. "Corrí demasiado cerca de la línea en demasiadas situaciones", dijo. Mientras tanto, Andreessen Horowitz, que lidera la ronda de Atoms, aprovechó la controversia para amplificar su presencia con contenido relacionado con el podcast. La firma de Gurley, lejos de caer, recaudó US$2.000 millones en junio.

Qué significa para América Latina

Para los ejecutivos latinoamericanos, la noticia tiene lecturas concretas. La minería es uno de los sectores donde la robótica de Kalanick podría encontrar adopción temprana en la región: los camiones autónomos de Pronto operan en entornos cerrados como minas, un mercado relevante en países como Chile, Perú o México, donde la seguridad y la eficiencia son prioridades. La promesa de robots que operan en lugares peligrosos podría reducir accidentes y costos operativos, una combinación atractiva para industrias extractivas que enfrentan presiones de sostenibilidad y productividad.

Otro frente es el transporte urbano. Los robotaxis siguen siendo un negocio de capital intensivo y regulatorio complejo, pero la entrada de Kalanick con el respaldo de Uber y Andreessen Horowitz podría acelerar su despliegue en mercados emergentes. Para las ciudades latinoamericanas, donde la movilidad es un desafío cotidiano, la tecnología de conducción autónoma representa una promesa de transformación y, al mismo tiempo, una pregunta abierta sobre regulación, empleo y seguridad.

La apuesta de Kalanick es que dominar el movimiento en el mundo físico tiene más valor que cualquier aplicación de software. "El tema industrial es probablemente nuestro principal obstáculo", dijo en TBPN. "Una vez que logras dominar el movimiento en el mundo físico, hay mucha gente que quiere tener acceso a eso". Esa frase resume la ambición de Atoms: no construir una flota propia, sino convertirse en el proveedor de la infraestructura robótica sobre la que otros construyan sus negocios. La misma lógica que aplicó Uber al transporte de pasajeros, ahora aplicada al movimiento físico de los robots.

Fuentes

  1. Los Atoms de Travis Kalanick podrían incursionar en el negocio de los robotaxis
  2. Travis Kalanick, exjefe de Uber, presenta plan para crear “robots ...
  3. Travis Kalanick critica a los capitalistas de riesgo: "Solo el 1% son ...
  4. Estrategias de control para vehículos autónomos
Bryan Brea

Escrito por

Bryan Brea

Abogado y comunicador

Abogado, broadcaster y comunicador dominicano, reconocido por una trayectoria que combina voz, criterio público y presencia en escenarios de comunicación social. Como locutor internacional, ha sido distinguido en espacios como Praise Music y Premios Galardón, además de figurar como nominado al Micrófono de Oro, reflejando una labor sostenida en la palabra hablada, la conducción y la conexión con audiencias. Su perfil proyecta a un profesional versátil, con vocación comunicacional, capacidad de influencia y una presencia pública construida desde la credibilidad, la cercanía y el compromiso con mensajes de valor.